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martes, 15 de diciembre de 2015

Hace siete años, tres meses y catorce días

Hoy quiero hablar de ti. Pero no puedo, porque estás lejos, y para que tu lo escuches, tengo que escribirlo. Y escribir últimamente se ha vuelto más complicado.
Así que, escribiré, lo primero que se me pase por la cabeza, como si hablase contigo. Como si hablase de ti. O como si enunciara en un papel todas las cosas que sabía  se sobre ti.

Malena es  castaña  pelirroja  morena  y tiene el pelo rizado largo liso corto, tiene un perro gato.

Malena tiene novio novia, porque le gustan los chicos las chicas. Además, llevo todo el tiempo que llevo con ella, nunca la he visto enamorada soltera.

Su mejor amiga es Elena Henar Yobana Laura Raquel Lucía   , joder ni idea.

Anda muy despacio. Bueno, también corre muy despacio, se prepara muy despacio, come muy despacio.
Malena es un caracol.

Siempre he creído que es demasiado friolera para ser leonesa.

Malena es un coche. Es auto-crítica, auto-suficiente y quiere ser autora de un libro.

Malena es irónica y punzante, pero le gustan las luces y las cosas suaves y calentitas.

La gusta el futbol, el cine y el teatro. Las pompas de jabón. La lluvia.

Malena, mira a sus zapatos mientras camina. Tiene una cicatriz en la cara, por culpa de un mafioso, objeto punzante boomeranj objeto/volador/no/ identificado  dinosaurio( esa es mi teoría final, gracias)

Malena está contenta al menos una vez al día, el resto del día, está triste.

Es muy difícil que se ria de un chiste, pero si te caes, ya está, hecho.

El compromiso a la política es... [ inserte aquí]...( ni idea)

Feminista

A Malena le gustan las patatas a la campesina, y las franciscaner. Si sale, y lleva bebida, lleva cerveza y un abridor. Porque ella es mejor que esa chusma que bebe cerveza de lata, como yo.

Muchas veces empezaba cosas, y luego no las acababa.

Es propensa a ponerse mala. A tener mocos. A llevar pañuelos.

Si hay una pared, pone cosas en ella. Si hay suelo, pone cosas en él. ( es que es feminista)

Quiere un tatuaje.

Malena hace los mejores carbonara de la historia de la humanidad.

Malena estuvo saliendo con mi primo, así que durante un breve periodo de tiempo, era de mi familia.

No recuerdo una sola ve que nos hayamos enfadado.

Malena recuerda a sus padres con cariño, al menos los que conocía cuando era pequeña.

Malena.

Malena.

Malena.

Malena.

No sé, creo que tú y yo, estamos destinadas a estar juntas y ya.
Es el peor texto que te escrito.
Malena piensa lo mismo.



miércoles, 11 de noviembre de 2015

eso

A veces, me hace gracia el pensar que quizás, yo no soy nada más que el personaje común de una mala historia, y que alguien no para de reír cuando lee mi sufrimiento, que está inmerso en un libro que alguien escribió por mi, luego dejo de pensar en ello, porque si existiera de esa manera, sabrían lo que estaría pensando, y se darían cuanta de que lo sé todo, y quizá dejasen de leer mis estúpidas memorias, y yo, triste de mi, moriría súbitamente.

Cuando aun no has llegado

Serás mi hogar.
Y cuando la gente nos grite nos miraremos con complicidad.  Y tu serás quien les sonría,  por los dos. Dormiré poco si estás cerca,  y si no estás Dormiré peor. Soñaré con que te vas y eso que todavía no has llegado. Te repetiré cada día que te acerques pero jamás te diré te quiero para que cuando lo haga, tus piernas necesiten huir lejos, y tus labios gritar mi nombre.

Aviones, dragones.

Los aviones, me recuerdan un poco a los dragones: surcadores de nubes y de coraza impenetrable, con combustiones internas y devoradores de hombres. Sus jinetes subordinados, a las órdenes y deseos de su antojo, sin lealtad más que a la de uno mismo. Destruyendo el paso y cayendo en picado, salpicando el vacío, rugiendo a las tormentas envenando el azul con sus luces y surcos.  
Arrojan la sombra en los ojos de cualquiera.

La ola

A mi al menos me cautivó el paisaje, las montañas quebradas y el agua igual que un espejo,  reflejando cada ápice de cielo azul y nube. 
Cuando giré mi cabeza hacia la izquierda, mis ojos seguían mirando, hacia las cuevas que había hecho el mar con su perseverancia. Un arco tan imperfecto como si un dios hubiera desatado su Furia a puñetazos contra el relieve,  dejando las rocas esparcidas y muertas, mientras las olas las daban lengüetazos para hacerlas trizas.
Tengo celos del aire que respiras, del tiempo que te recorre,  de la tierra bajo tus pies.  Pero mi gesto sigue inmóvil. 
Como las piedras apiladas

Un alto al fuego.

Un alto el fuego. 
Para ponerte en medio del fragor y que acierten en medio de tu cabeza.
Y que todo termine, apagues y a la mierda. 

Una sensación de infinito dolor.

Una tristeza socavadora, que te hunde y te falta el aire.

Un dolor intangible, que se cierne sobre tus sensaciones hasta adormecer las.  
Y ya no quieras hacer nada ni ser nadie, solo morirte en la cama.

Un caparazón hueco lleno de agujeros por los que se derrama el alma cuando algo consigue llenarse.

Una mirada gris.
 Una sonrisa radiante y unas putas ganas de no hacer nada.

Y así la vida sigue y el tiempo pasa, mientras los dolores te maltratan, la impotencia te exaspera,  y te hundes en tu propia mierda
Esa Qué Un Día Creaste Creyendo Qué Te sostendría.
 Y que ahora te atrapa.






Los otros, los demás.

Hoy al apagar el televisor, me he quedado pensando en cuando era más joven y me daba por escribir cosas para nadie y con destinatario ,en el teléfono.  A veces lo pasaba a un cuaderno,  me imagino que si lo busco estará por ahí, quizá en la casa de mi padre. Hace casi tres años que murió,  y no he sido capaz de ir. 
Tengo miedo de llorar. 
Aunque ayer viendo por cuarta vez "brokeback Mountain" lloré. Y con un vídeo de un gato que salva a otro, navegando por YouTube. Menuda mierda. Así que, he llegado a la conclusión de que es por la gasolina,  porque llorar, lloro a todas horas.  
Después de levantarme del sofá he mirado el plato y he soltado un eructo sin compromiso, me he comido una puta pizza entera.  Joder,  y las tetas me crecen en proporción al culo, pronto iré rodando como un cuatro por cuatro, y diré "Hola mamá,  siento no llamar más a menudo"
¿cuanto hace que no veo a mi madre? 
¿Siete meses? .

Y como me he sentido culpable he ido a visitar a mi hermano. No le he dicho nada de eso, solo algo más creíble como," solo pasaba por aquí" y eso le ha parecido, tanto a el como a mi, lo suficientemente convincente.
Me han invitado a cenar, y su mujer,  que siempre se me ha parecido sospechosamente parecida a la chica que dejó en Italia, me ha dado el comunicado que van a tener un bebé.  Creo que se me ha caído la baba del asombro.
Y fregando los platos, me he puesto a pensar en que no me hacía feliz. Es gracioso las ideas grandilocuentes que te asombran mientras friegas.  Quien tenga lavavajillas no puede entenderlo, porque ese momento( u horas, según la mierda que hayas acumulado) en el que estas completamente empanado , es cuando realmente estas solo contigo mismo, y no puedes hacer nada. Muchos recurren al método de la cancioncilla pegadiza para no pensar, yo me enfrento a la realidad. Y la realidad es una mierda.
Quiero decir, llego a casa y no hay nada ni nadie, que le alegre que me pase por ahí,  mi trabajo esta muy por debajo de poder llamarse así, y hace que no pinto desde que deje la facultad, excepto las paredes, y si hablamos de mi casa... esta más cerca de ser un basurero municipal.

Así que he cogido, lo único que heredé de mi padre y he dejado mi trabajo.
Y como le he robado las llaves del pueblo a mi hermano, voy a irme a aceptar lo que nunca creí posible.
Y esta todo exacto.
 El polvo se posa levemente, no hace mucho que no limpian. No se quien se ocupará de ello. He visto a mi primo y el me ha visto a mi, pero ninguno dice nada.  No fui a su boda, ni tampoco a su entierro, así que es normal que me odie. Casi lo prefiero así. Era un cabrón egoísta con una obsesión devoradora.
He  visto a marcos completamente calvo , y he hecho malabares para que no me reconozca y se ponga a hablar, no lo soportaría. Me he sentido como aquella vez que vi a la sorra de la viuda de mi padre en el mercado.  Recuerdo que estaba a punto de pagar dos cebolletas a buen precio, y salí corriendo.  Tenia miedo por robar pero un subidon de adrenalina que daba gusto.
 Raquel siempre se ríe cuando se lo cuento...pero yo creo que se ríe de mi. Vaya sarta de gilipollas que rodean el mundo,  a veces creo que es cosa mía, pero de nuevo viene alguien y me sorprende, dando sólidas bases a mi hipótesis.
Cuando entro en el cuarto, mis sospechas se reafirman,  ahí está él, que me mira como quien ve un fantasma,así que con la ironía de la vida, me rio.
 Bueno no,  me descojono.
Se está dando cuenta de que no estoy loca, que tal y como dije, todo era cierto.
Las personas se me dan como el culo, papá,  pero los fantasmas,  oh dios, los fantasmas se me dan mucho peor.
Y que quería verte crecer y crecer contigo.
Y que quería volver y quedar contigo.

Y ahora ya no hay nada.
Hay orgullo.
Y lo terrible ahora parece lejano, aburrido.

Y lo que falta, es tan grande que la rabia,
se ha perdido.
Y se siente tan sola. Sin compañero.

Y lo fundamental ha caído. 
Al lugar donde se encuentran las cosas que no importan.
El olvido.

Y echar de menos ha perdido su eficacia.
Su sentido.
Porque lo practica a todas horas.

Y los recuerdos que aparecen,
hacen los segundos eternos,
los días efímeros.

Porque lo que quería, era verte crecer.
Y crecer contigo.
Y las "Y" griega le recuerdan a las aspas de un molino.

lunes, 26 de octubre de 2015

becolo AL

Hoy me pregunto, si las penas que se acumulan tendrán un cupo exacto.
Hoy me pregunto si habrá un máximo de dolor que una persona puede aguantar a causa de otras.
Me pregunto si esas heridas sanan algún día, y si sanarán a tiempo.
Quiero guardar cerca de mis huesos mis puntos débiles. Las personas que he perdido.
La primera es una caja cerrada que nunca suelo abrir.
El segundo es un vaso de plástico que a veces se desborda y me cala de nuevo.
El tercero es una libreta de canciones, que cuenta una historia que jamás acabó.Que nunca retorna sus recuerdos.
Y el cuarto, no tiene recipiente alguno,es una vida entera, que no cabe en ningún sitio.
Así que me ato todos los complejos a las pestañas, para tener que cerrar los ojos cuando caigan y arremeto contra mi conciencia desobediente a olvidarlo en un rincón, pero se niega a recogerse.
Y nunca cura y nunca curará.
Por eso me pregunto si terminaran un día, en que todos mis dolores, que atenazan mi alma agujereándose, unos más y otros menos, cesarán, cuando ya no haya nada. No haya hueco, no haya más que huecos.
Me pregunto si cesarán, y entonces nadie pueda dolerme, y ya no me pese nada, y oír una melodía extraña cuando el viento sanador ulule mientras se cuela.
Hoy me pregunto si yo seré el nombre de un agujero en las entrañas de mis propios dolores.

Decide

Decide.
Decide si está bien, o si está mal.
Decide la verdad, o que sea mentira.
Pero decide.
Decide no ser, o ser para siempre.
Decide odiar, o admirar.
Pero decide.
Has escuchado de aquellos temerosos,
estáticos como piedras,
que no volverán sobre nada, sobre nadie.
Pero deciden.
Has escuchado de otros, afanosos,
que apuntan con el dedo, y sonríen.
Que lo deciden todo.
Y luego estás tú.
Que pareces una mala decisión.
Que parece que todo llega sin permiso,
y tienes que afrontar.
Pero te equivocas.
Decides, decidiste.
Si esta bien, mal, verdad, mentira.
Pero decide.

sábado, 26 de septiembre de 2015

....................Primera aflicción: "...sin querer".......................................
Tú que no te has dado cuenta, pero piensa en ti cuando se corre.
Recorre las calles, y se para si pone tu nombre.
Ahora eres lo más parecido a un castigo.
Extraña, nada más que amigos.Un pronombre posesivo.
"Yo que preferiría ser tu abrigo"
A veces te recuerda haciendo cosas que jamás han ocurrido.Qué él jamás ha hecho.
(Después, se queda profundamente dormido)
Te ha querido, y te ha negado.
Le has hecho más fuerte en un segundo.
y con una sola palabra fue derrotado.
Has resucitado cuando pensaba darse por vencido.
Oye, fue el verdugo quien te salvó con un suspiro.
Ya conseguías escaparte, cuando de repente le has mirado.
Se ha puesto a pensar.
Nunca sintió nada parecido.
Hoy me han dado la carta en mano. Escritura fina, y precios razonables. Desde mi posición, podía disfrutar de la elegancia de tener el dinero justo. Mirada amable y una sonrisa sencilla.
-Quiero manteles de papel, y pinturas de colores. Una de esas luces de navidad enrollada al cabecero de mi cama, música para comer y conversaciones de miradas. No quiero besos a todas horas, quiero besos únicos. Muebles escasos y posibilidades por todas partes. Fotos de máquina de cualquier día de fiesta. Una habitación con libros. Y todos tus cuentos en mi cabeza. Mordisquitos y tres o cuatro perros, pero más tarde. Una terraza con plantas, para que yo no pare de soñar con un jardin, con una regadera de metal azul, y discutir porque se nos olvida regarlas. Prohibir el sexo en la cama. Y asaltar la nevera para hacer bizcochos a las 3 de la mañana. Una planta de marihuana, en la entrada, para que los vecinos piensen mal de mi. Un felpudo que ponga "prohibido llamar al timbre", una placa en la puerta que ponga "llame antes de entrar" y un timbre que dicte" use los nudillos". Y caerle aun peor a la del cuarto. Que haya una bañera sin cortina, y encharcarlo todo, que se noten las huellas de tus pies ,haciendo un camino de agua hasta el salón, y descubrir que te has quedado dormido escuchando el sonido del trafico. Cortinas hasta el suelo.
Quiero todo eso y más.
-¿Y para comer?
Si tuviera que contar que es México, no hablaría de sus aguas turquesas y cristalinas. Ni de los chiringuitos de playa. No repetiría lo hermosas que eran las pirámides que anuncian en los folletos de agencia, ni de como se siente nadar entre delfines. Recurriría al exponer mi desencanto con la belleza misma, maquillada por sombrillas y carritos de golf, la frialdad de estar obligado a seguir caminos vallados que te dicen a donde tienes que ir, y carteles de hacia donde tienes que mirar. La servidumbre y la hipocresía de la humildad con aire acondicionado, y el contacto con la naturaleza enjaulada.
Te contaría del calor asfixiante y la humedad pegajosa. De la forma tan amable en que sonríe la gente. La timidez sincera de las personas. La persistencia de la naturaleza contra el hombre. De los carteles verdes de las autopistas y de que vi a tres subidos en una moto. De la calidez con la que te acogen, y las picaduras de los mosquitos. El dolor de las quemaduras y el escozor del agua salada en los ojos. La sensación de agarrarte al las rocas puntiagudas cuando se acercan las olas, y que te asombre ver peces de colores. La sed, el sudor, y lo bien que entra el agua. Los resaltos de la carretera, y la plenitud que sientes al ver el mar. El cansancio de subir doscientos peldaños de roca vieja y despellejada, para llegar arriba de una pirámide donde le arrancaban el corazón a los hombres, y que todo el mundo se fije en la gente bajando de culo. La gratificante visión de la altura bajo tus pies, la brisa, y que tus ojos solo alcancen a ver selva allá donde miren. Y pensar, que quizá, todo tenga salvación.
Lo fina que es la arena, lo extraños que son los monos, y lo caro que están las cosas. Saber que nadas sobre cadáveres desechados, ducharte en medio de la selva, o que te robe el desayuno un mapache. Recurrir a andar descalzo, y que se te pegue el barro a los pies. Lo estúpida que es la gente a veces, y de las carcajadas de compromiso. Ver como te rescatan a siete metros de profundidad. El sabor dulce y pegajoso de la fruta y que descubrir que se puede poner picante hasta los helados.
De México me llevo las sensaciones, las privaciones, los lujos y las comparaciones. La belleza de las pequeñas cosas, las que te faltan y las que requieres. Las experiencias y la lejanía.
Mañana volaré al otro lado del mundo, mi intención es quedarme allí a vivir. Pero mis padres aun no lo saben. Me escaparé y viviré en el hotel un tiempo, robando comida y excusándome con las pulseritas de colores. Luego me recogeré con los pies descalzos, y decidiré que nunca tengo buenas ideas.

martes, 7 de julio de 2015

-¡Quiero que la encontréis!- La voz rebotó por el salón hasta la puerta como un rugido en una cueva. Haniel esperó a que los vigilantes saliesen en fila y sin hacer ruido antes de pisar la alfombra del salón. Suspiró.
-Querido, deberíais estar más tranquilo.- Elienai posó una mano gentilmente sobre la de su prometido.- o malentenderán tus acciones.- Alan gruñó mientras negaba con la cabeza.
-Mi señor.- Haniel regaló una perfecta reverencia a Elienai.
-¡Querido amigo!- El futuro rey se levantó extendiendo los brazos y una amplia sonrisa.- ¿Cuándo has llegado?
-Hace tan solo unos minutos.- Sonrió. Alan bajó los escalones con soltura quedándose a la altura del alquimista.- Será mejor que hablemos en un lugar más discreto, parecéis agitado.- Alan asintió y miró a Elienai aun sentada majestuosamente en el trono.

-Nos veremos después mi amor.- Ella le despidió con la más flagrante de las sonrisas.

lunes, 6 de julio de 2015

PUENTE VILLARENTE.
Crecen amapolas, justo al lado del bordillo,
lo empañan todo de rojo, y luego se mueren. 
Cuando ando baila mi vestido, 
hipnotizando al sol, con su vaivén.
Ha terminado Julio, y el sol esta en lo alto.
Me traspasa los zapatos,
el calor que se ha pegado en el asfalto.
Hay río fresco y viento seco,
chopos altos, y tiempo muerto.
Hay un delfín verde, que solo ha probado el agua de piscina. Un puente de Roma. Un caño roto y una fuente. Prados verdes, y vacas denominación Gelita.
Por la noche no se encienden bien las farolas, 
pero se pueden ver las estrellas en los tejados,
cerca de un barco hundido, que jamás surcó las olas.
A lassie se le han roto las dos patas,
alguien le echó la maldición de la porcelana,
entra gente en casa que no llama,
le visitan, le zarandean y se largan.
En la mesa de piedra, no ha terminado la guerra.
Viven niños atrincherados tras la lavanda y los brotes de bambú,
los proyectiles son de pino o de manzana,
que siempre acaban flotando en una charca de tortugas de color azul.
"Zapatito blanco , zapatito azul, y te la pochas tú..."
Caminan de la mano todas las bromas pesadas,
casetas de ladrillo y fogatas de palillos.
A ninguno de nosotros nos pararon las alambradas.
Hay bares con cristales estallados, 
gente que los barre y acaba detenido

Exploradores de caminos, con cartones de vino y bailes pegadizos.
Ha llegado tantas veces el verano, 
y como si de cartas se tratasen,
ha cambiado los momentos por recuerdos evocados.

Crecen amapolas, justo al lado del cartel,
donde en letras negras se atreve a poner: 
"puente villarente".

. Gracias, y os quiero.

Se necesitan dos vidas enteras para alcanzar a entender
porque hoy soy lo que quiero ser,
y mañana decido odiar mi propia creación.
Con la única excusa de esconder
lo que era antes y su rectificación.
Son demasiado largos los caminos que quiero recorrer,
demasiado grande mi orgullo para obedecer,
sendas de tierra que han pisado, antes que yo, otros pies.
Y encima caer,
El espejo no reconoce quien es quien,
cuando la mayor de las mentirosas,
ha esculpido para engañarse a si misma la más maestra de sus obras.


mayonesa

-Eh mayonesa, recuerda una cosa que tengo que decirte, Emile no va a volver, más te vale que riegues tú sus plantas.
-No tiene plantas
Pues las compras- Se rió.
-También puedo llevarle las cosas y vivir aquí.-Se contoneó tres veces antes de caer al suelo.
-También- Sonrió mostrando todos los dientes- pero eso de llevarle las cosas te va a costar, porque le he matado.- Mayonesa no se sorprendió y de la risa floja que le entró vomitó. Se arrastró con las manos, lo más lejos que pudo del charco.
-Como puedes estar metido tan temprano.- Dio tres pasos y le miró.- a ti no va a hacer falta matarte, te vales tú solito.
-Eres mi hermano.- Se apoyó contra la pared y se sorbió los mocos con ayuda de la mano. Temblaba. 
-El ketchup.- El comentario solo le hizo gracia a él, Mayonesa entornó la mirada, intentando enfocarle.- Además- Se puso de cuclillas y le agarró del pelo.-papá quiere que te salve, y esas mierdas sentimentales.
-T-tú nunca haces caso a papá.
-¡Mira!- rió inocentemente- no eres tan subnormal como yo pensaba-Le escupió.Cambió el gesto automáticamente, lanzando una mirada cruel.-¿Estas enfadado? el hecho de matar a tu marido no ha sido algo personal.
-¿Cómo sabes...?
-¿Qué os casasteis la semana pasada?- Le cortó. Se levantó con energía, sacó un pañuelo de seda cuidadosamente doblado del bolsillo de su chaqueta y se limpió la cara con cuidado. Volvió a sonreír ampliamente, como un niño.- Bueno, ese ha sido mi regalo de bodas.-Dobló el pañuelo con esmero.- Al fin de al cabo, Emile era un niño malo, con el hocico metido en asuntos de mayores. Pero eres mi hermano.- Sacó unas pastillas blancas del interior de un paquete de plástico. Todas.-Y retrasé un poco su muerte, más que nada para que pudiera llegar a tiempo a su boda.- Volvió a reír. Mayonesa miró con deseo las pastillas e intentó levantarse sin éxito.- Tranquilo hermanito, son todas para ti. Un regalo - Puso las pastillas en el pañuelo y lo posó en el suelo, cerca del marco de la puerta.- Bueno- Se llevó un dedo a la boca, burlándose.- me llevaré una para el camino.- Cogió una.- ¡Pero cuidado! son fuertes, sólo una antes de comer y otra después de cenar.- Rió y luego suspiró.- Qué público más duro tenemos esta mañana.-Se comió la pastilla y el crujido invadió el cuarto.- No me guardes rencor, es que mi amigos, tienen una especial fijación con los periodistas entrometidos.- Levantó los hombros sonriente.-Ya me voy,y deberías cuidarte un poco, estás horrible, cualquiera diría que somos gemelos.- Se fue. Y sin saber que la cuarta hija del teniente de la plaza sur, se escondía tras las cortinas. Excepto los pies. Con una grabadora encendida.
-Te tengo- susurró.
-Te matará.- Dijo mayonesa con las pastillas en la mano.
-Y a ti.- Las señaló. Salió de las cortinas pisando el charco de vómito.- ¡Joder! que asco.- Arrastró el pie por la moqueta con nerviosismo.
-Emile ha muerto.- Dijo como si ella no lo supiera.
-Emile era gilipollas, le conocía desde la facultad,. Yo llevo más tiempo detrás del cabrón de tu hermano, y todavía no sabe ni que existo.
- Pues asegúrate de que siga así.- Ella asintió y miró a Mayonesa con lástima.
-Me voy.
-¿Ya tienes lo que necesitas?.- Se comió todas las pastillas.
- Sí.-Dijo solamente, y se fue.

martes, 30 de junio de 2015

simulacro

Le pareció mal educado preguntar, así que , rebuscó dentro y se puso la sonrisa más sincera que encontró. Ella le miró con dulzura, y luego añadió la pena, dos toquecitos suaves en la pierna, un corazón roto, rematado con un beso en la mejilla.
Luego se fue. Él primero. No se giró a comprobar si era un simulacro de emergencia.

jueves, 28 de mayo de 2015

el arte está enfermo

En la más hermosa de las concepciones del artista, este se posiciona como un guerrero imparable, de lado de la justicia, alejado de todo aquello que corrompe la libertad y la expresión. Siempre guardián de los débiles y oprimidos, guía de las minorías. Un atacante victorioso, que se cierne sobre la más dura de las guerras que la sociedad esconde: las ideas. 
Y las toma en sus manos, como un dios todopoderoso, las arranca y las imparte, como si solo suya fuera la responsabilidad de abrir los ojos a la humanidad. Y que ciegos hemos quedado.
Ahora, tantos de nosotros nos alzamos reivindicativos, para dar de comer a la mente y el corazón, que nos hemos puesto todos malos.
"El arte está enfermo"
Y esto lo dijo un buen amigo, sin creer, seguramente que impactaría en mi como si de millones de bombas se tratasen,tambaleando cada cimiento que he puesto con cuidado en lo que a "imagen" artística se habla. Porque eso intentamos hacer todos.
De la idea más simple e ingenua pueden nacer demonios. Convertirse en virus maliciosos que infectan la mente, y el espíritu. Y ya no eres el de antes, eres un ser diferente, mutado y exprimido por ideas concebidas en otros lados, que haces tuyas, y que por supuesto repartes, como si de abrazos se tratasen.
Pero nacen demonios.
Por tanto quisiera decir- dejando a un lado la suposición de que yo misma esté delirando por la fiebre - que debemos dejar la guerra.
El mundo no necesita más heridas, necesita la cura. Quizá llegó la hora de que los guerreros den paso a los curanderos, y que la guerra se convierta en cenizas, que haya paz durante un tiempo, y que luego si es necesario, resurja.
Porque hay que curar el arte que sigue enfermando.
Dejar de lado la pasión y la fuerza, para dar paso a la amabilidad y la dulzura. Dejar el grito de que los tiempos cambien, pasar al silencio,y que de verdad lo hagan.
Porque un día un amigo, enciende una chispa,
luego la vida hecha leña al fuego,
y al final salimos todos ardiendo.

domingo, 26 de abril de 2015

Es como el fuego si me acerco.
Cálido al principio, después abrumador, luego un dolor abrasador.
Y al alejarse es incluso peor.
Como el hielo.
Refrescante al principio, después afilado, luego un dolor irreparable.


Si acercas el hielo al fuego, con ánimo de mediador, el hielo se derrite, y el agua apaga el fuego.  Cenizas. El viento sopla y se las lleva.
Y ya no queda nada. Y nada se saca.

jueves, 9 de abril de 2015

El minuto tres, décimo segundo

« El sonido de "La sonata de las flores" invadía aquel vasto almacén, con un bufido hueco, que se distorsionaba con las chapas de madera. En las notas altas chocaba y bajaba como si estuviese muy lejano.
- ¡Ne fu ni faaaaa!- Canturreó Natasha con su voz cortada.- "Peru destierooo"-Deletreaba la letra inventada pero perfectamente coordinada con las notas dulces y agudas que se filtraban por la campana amplificadora del gramófono.- ¡Lararararalalararalaaaaa!-Golpe. Golpe. El golpeteo del martillo contra la chapa metálica iba a ritmo perfecto con la música de los violines y los platillos. ¡Plas! ¡plas!- ¡FIGAROOOOO!- Levantó las manos y el martillo con un espasmo teatral.
Lesmes entró en el minuto tres, décimo segundo, y cerró la puerta con un esmero genuino de alguien maniático. Se ajustó la pajarita y se quitó el sombrero.
-¿ Señorita Clayhanger?- Natasha soltó un sonido musical más parecido a un alarido que a la ópera. Lesmes andó con pasos pequeños, girando el sombrero mientras caminaba.-¿ Señorita Clayhanger?- Ella estaba al final del pasillo, subida a una escalera con un pie en el octavo escalón y la rodilla hincada en el último. Absorta en una pieza metálica de dos cuarenta de alto. Martillazo tras martillazo. Vestía un mono de tela marrón que le quedaba demasiado suelto, lo recogía en su cintura con un cinturón lleno de bolsillos.
-LAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA- El chillido rebotó como si fuese de dolor. Martillazo.
-¡Señorita Clayhanger!- Gritó Lesmes justo cuando la música cesó. El grito rebotó contra el techo y la escalera comenzó a tambalearse lado a lado. Natasha giró sus brazos intentando incorporarse. Cayó. El estrépito produjo un sonido reverberado.
-¡Maldición! ¿ Es que no es suficiente mayorcito como para llamar a la puerta?.- Natasha removió los escombros soltando una serie de quejidos, y con ayuda de Lesmes se quitó la escalera de encima. Él fingiendo ser un caballero experimentado, la tendió la mano. No la aceptó.- ¡Quién se supone que es usted! ¡y como narices ha encontrado esta dirección!.- Lesmes le regaló una sonrisa forzada, y se aclaró la garganta mientras repasaba su pelo canoso con las manos.
- Lesmes Entura- Dijo a trompicones. Se humedeció los labios.-Renegado del segundo título de mi padre y mi familia.- Apretó los dientes. Interpretó una leve reverencia sin mirarla directamente a los ojos.
-¡Cómo!- repitió con un tono lo suficientemente alto sin parecer pertinaz.
-Verá señorita Clayhanger - Se colocó la chistera debajo del brazo con nerviosismo, y comenzó a desdoblar un papel perfectamente liso.- He sido recomendado, y en estos papeles ponía el paradero de su taller.- Cogió aire y la miró con un profundo respeto durante una milésima.- No tengo la intención de importunarla, pero…- Natasha soltó un bufido, interrumpiéndole.
-¡No puede presentarse aquí con un papel…- Le arrancó la hoja de las manos y le pegó un repaso.-… y pretender que le reciba con una sonrisa!- Puso una mueca arrugada que la hizo parecer mucho más vieja.
-Pero señorita…
-¡Y mire todo esto!- Hizo un espasmo señalando a un arañazo que había en aquella plancha de dos metros cuarenta, debido a la caída- ¡Dos meses de trabajo a la basura!- Natasha le tiró el papel arrugado. Lesmes contó diez intentando calmarse. -¡Estás no son maneras! ¡Ahora encima pretenderá que le sirva un té y charlemos de pastas de limón!- Acarició al monstruo metálico como una madre preocupada.
-Yo tengo una recomendación señorita…- Ella le ignoró, dándole la espalda- de…
-¡De una familia influyente!- Le interrumpió por tercera vez, acabando su frase por él.-¡Esos malditos snobs estirados con cara de pera!- A Lesmes le comenzó a recorrer un sudor frío por la frente.- ¡Se creen que porque me den su maldito dinero, pueden comprar entradas! ¡Cómo si esto fuera un maldito museo!- Soltó unas cuantas palabras malsonantes.- Y usted- dijo algo más bajito, con el índice apuntando a su cara. - pasará la prueba, como todos- Le lanzó una mirada larga y helada.- ¡Cómo todos, maldición!- Dijo mientras se dirigía detrás de una especie de biombo. Lesmes aprovechó para doblar y curar el maltratado papel con esmero, y guardarlo de nuevo en el bolsillo de su abrigo.
Ella estaba tardando ya , diez largos y tensos minutos. Lesmes esperaba sentado en una mesa redonda y sorprendentemente limpia, con las manos en el regazo y la espalda recta. Le llamó atención un cartel tallado, que colgaba en la pared con la frase de: "Mujer autorizada a llevar pantalones. Reglamentado por el código 1243 de la séptima ley".
-Ya sé de qué me suena su nombre- La voz de Natasha detrás del biombo le sacó de sus pensamientos.- Es usted aquel hombre que detuvieron hace veintitrés años por el comercio ilegal de flores con contenidos adictivos- Sonó una cálida carcajada- Es usted el traficante de droga, que salió de prisión hace menos de un mes.- Natasha apareció con una bandeja metálica con piezas blancas de porcelana humeante. Puso el té sobre la mesa y comenzó a servirlo con una amplia e irónica sonrisa- Esto se pone deliberadamente interesante. »

Las tres malas palabras

Tengo que describir mi vida con tres malas palabras. No se me ocurre ninguna. 
- Disculpe, ¿tiene un cigarrillo?- Regalo una sonrisa impresionista. Debo de estar pareciendo una total imbécil en este preciso instante. Eso me hace mostrar un poco más feliz.Un poco más real.
- Lo siento, no fumo.- Asiento. "Ya ni yo tampoco" pienso, ¿y eso quién lo ha preguntado?. Un hombre parece haberme escuchado, estira su mano hacía mi, con un cigarrillo entre sus dedos.Lo acepto y le miro. No sonríe, así que yo tampoco me veo obligada. Prende el mechero con sus manos huesudas, doy una calada larga. Reprimo la tos, suelto el humo. Asiente. Asiento. Le sigo con la mirada hasta que se pierde en el giro de una esquina. Llueve. No demasiado, sólo lo suficiente para que el hormigón del suelo refleje los árboles desnudos.
Tengo que describir mi vida con tres malas palabras. No se me ocurre ninguna.
Doy un salto y me acurruco debajo de un balcón, cerca del portal número ocho. Empieza a llover mas fuerte. ¿Otoño?. Lo descarto, esa no es una mala palabra. Parece que la ceniza pesa demasiado, y se desprende del cigarro. Suelta un humo azul bastante bonito. Estoy empapada, debería irme a casa. Pero mi cuerpo no responde y, con un impulso desobediente, me siento en el suelo encharcado. Genial.¿Cuando fue el momento exacto en que comencé a ser así?. No recuerdo hacer estas estupideces antes. Tiro la colilla con un espasmo. Lejos. Y veo como el agua apaga las cenizas rojas, que mueren exhalando un hilo de humo. Ojalá fuera tan fácil. Hay alguien parecido a mi, dibujado en un charco que se está formando a mi lado. La miro. Me mira. Temblequea. "Sí" pienso"yo también tengo frío". Vi en un folleto de supermercado una frase en la que decía, que si hay algo que no te gusta de ti mismo lo mejor es que lo cambies. No sé por qué estoy pensando en ello. Una hoja cae en el charco y la imagen de mi cara se vuelven ondas de colores. Apoyo la cabeza un la pared y suspiro.
Tengo que describir mi vida con tres malas palabras. No se me ocurre ninguna.

lunes, 23 de marzo de 2015

Hay una muesca en mi diente izquierdo, pero no se ve. Yo lo descubrí mientras pensaba, llevándome las manos a la boca. Me sorprendí,porque nunca me había dado cuenta, y no recuerdo haberme roto el diente.
Es raro, darte cuenta de algo que lleva contigo tanto tiempo, y que te acompañará para siempre, es una bonita metáfora. Porque hay cosas que quieres que nunca tendrás, y que parece que su recuerdo te persigue; y sin embargo hay millones de detalles que recorren todo tu cuerpo, de los que no te has dado cuenta, y sigues exactamente igual. Es cosa de conocerse, supongo. Por eso, estaría bien, que olvidásemos todas las cosas que queremos, que nuca obtendremos y que nos duelen no poseer. Que se convirtieran en lunares,que cualquier día los descubrieras pintando tu cuerpo, que sonrieras pasmado, y que no fueran más que una sorpresa efímera.
Y un día en la cama, te recorrieran la espalda pulsando uno a uno y que la vanidad de ese dolor, no fuera más que una línea de puntos hacía el placer


El As.

Yo solía tener siempre bajo mi lengua, tres malas preguntas, y bajo mi manga tres escurridizas respuestas. No me gusta en que me estoy convirtiendo, intento arrastrarme hasta otro camino distinto, pero solo consigo llegar al mismo punto. Y me duelen los pies de caminar, y me duele el alma de no llegar a ningún lado. Al pararme a descansar, veo como las cosas siguen raudas delante de mis ojos, y no puedo equiparar esa velocidad, por eso me imagino un botón de pausa. Me imagino pulsándolo, y que de repente, todo se para, y nada sigue hacia delante, nada retroceda hacia atrás, y todo tiene un lugar concreto, y que me da tiempo de respirar, que luego lo aprieto de nuevo, y el mundo se reanima con sus prisas a cualquier sitio, y absolutamente nada ha cambiado, pero yo he descansado y puedo seguir caminando.
Pero no existe tal botón, porque nunca se para, y si tú te paras, el tiempo te deja atrás con su devaneo. Yo estoy agotada, porque las penas pesan dentro, y no encuentro el lugar donde esconderlas y que paren para siempre. Porque nada se para, tampoco lo hacen las penas.

SÚBITAMENTE.

A veces, me hace gracia el pensar que quizás, yo no soy nada más que el personaje común de una mala historia, y que alguien no para de reír cuando lee mi sufrimiento, que está inmerso en un libro que alguien escribió por mi, luego dejo de pensar en ello, porque si existiera de esa manera, sabrían lo que estaría pensando, y se darían cuanta de que lo sé todo, y quizá dejasen de leer mis estúpidas memorias, y yo, triste de mi, moriría súbitamente

lunes, 2 de marzo de 2015


El significado de "Malena"

El libro que ahora leo, dice que cualquier mago puede encontrarte, y forzarte a hacer cosas si sabe tu nombre, pero claro, un nombre es mucho más que las palabras escritas en un papel, es la forma en que lo pronuncias, y la forma en que lo escribes, la forma en que lo sientes, y la forma en que te llaman los demás. Y eso ya no es tan sencillo, porque es único. Pero tú te frustras al preguntarme:
-"¿Tú que piensas cuando piensas en mi?"
y yo digo un sutil- Malena, en Malena, -y como si pudiese dibujar tu cara tras el teléfono, repites fruncida:
-"Me refiero a qué crees que soy" Y con la mayor sencillez de la honesta palabra repito:
-Pues eres Malena.- Pero tú decides no entenderlo.
-"Ya sé como me llamo"- Dices exasperada. Y yo me limito a sonreír.
Tú que tanto escribes, que tanto lees, y que tanto sabes, pareces haber olvidado la definición que existe tras una palabra. También tu nombre es una palabra, una que define todo lo que eres, todo lo que no eres, lo que fuiste y lo que quieres ser. Y en el diccionario, si buscase tu nombre al lado de tu foto de ojos sonrientes pondría:
"Malena López García" y en mi enciclopedia personal, estaría subrayado, con miles de anotaciones para entenderte, para buscarte, para encontrarte.
Y ahora estás perdida, y no sabes lo que eres, pues me encantaría darte este libro con los miles de millones de nombres escritos, y que buscases tu nombre y lo encontraras, con millones de notas sobre lo que eres, y entonces dirías irritada : "¿Cómo va a saber un libro lo que soy o dejo de ser, si ni yo misma lo sé?". Y amiga mía, tendrías razón, porque en la vida no existen vendedores de enciclopedias personales, nadie puede saber lo que eres, nadie puede escribirlo, y a veces, es mejor, porque eso es lo hermoso de la vida, vagar perdida, y que derrepente, lo mandes todo a la mierda. Que sin querer te conviertas en algo nuevo, y olvides el pasado. Porque puede que jamás nos encontremos, ¿pero no decías que eras libre?, pues deja de seguir a otra persona, aunque sea "tu yo futura", y si la encuentras, que sea porque andas en tu camino, con tus propias decisiones y no buscando a otra vida.
Con esto te digo, que Malena no es solo un nombre, tu nombre, Malena es una persona, y es uno de mis tesoros más preciados. Y es imposible que estés perdida, porque de vez en cuando María, abre su cajita de tristeza, y allí está Malena para animarla, para llorar con ella, y siempre, siempre está. Siempre. Por tanto esperemos que nunca nadie encuentre tu nombre con todos sus secretos en un papel escrito, o podría caer en manos de cualquier mago, y robarte eternamente.
Mejor que sigas perdida, y que solo yo te encuentre de vez en cuando

lunes, 9 de febrero de 2015

En la maldita escala de lo terrible, los grados han comenzado a bajar, últimamente cuando las cosas van mal, termino pensando que podrían ir a peor, y una duda emerge, no sé si eso es ser positiva, negativa o conformista.
Pero ya les digo, podría ser peor, muchísimo peor.
Infinitamente peor.

melancolía

Soy melancólica, igual que el café y el humo de los cigarrillos. Y soy triste como los cielos sin trozos azules y la lluvia aporreando las ventanas.
Pero no me apiado de mi misma, ser triste, no es como llorar, no tiene nada que ver, es algo innato, no aparece y desaparece. Hay gente alegre que llora, hay gente triste que sonríe. Cada uno tiene sus engranajes, los míos funcionan despacio, truncados y desafinados.
Pero los seres tristes tenemos nuestras ventajas, somos amigos de lo escondidamente hermoso, amamos para siempre, y nunca nos olvidamos de lo que no es importante para los demás. Y aunque somos recelosos de las prisas y los pisotones, tenemos la nobleza de quien, al tener tan lejos la felicidad, cuando la encontramos nos regocijamos, no es para nosotros el fin en si mismo, sino un medio de vida; no es tanto el encontrarla como el disfrutarla. Y la plasmamos sobre todo en nosotros mismos, para que vosotros, los seres alegres, cuando nos miréis pasemos desapercibidos, y no tengamos que responder a preguntas tan innecesarias como:"¿Estás triste?"
No estamos tristes, somos tristes, pero no necesitamos parecerlo. Ser, estar o perecer.
Porque no queremos vuestra compasión y lágrimas inusitadas, ¿Es qué no veis que hace tiempo que convertimos las lágrimas en sonrisas ?
Porque nosotros si lloramos dejamos escapar un trocito de lo que somos.
La tristeza.

me gusta...

Me gusta no tener absolutamente nada de que hablar y el silencio en los vagones, la gente que se ríe sola, y la gente que se ríe mucho. Me gusta el olor a café quemado y el sonido de los tapones de la leche cuando se cierran. Me encanta la cara de perplejidad de un bebé justo después de caerse,justo antes de llorar.
Me gustan los árboles en general, y su corteza en particular. Me gusta el otoño, las nubes, la nieve, las estrellas, y el helado; La sensación de respirar después de bucear, el momento cumbre de una borrachera, la hierba bajo mis pies y los remolinos que forma el aire con las hojas. Me gusta chocar mis manos contra las barandillas cuando ando. Me gustan las pompas de jabón, y el humo de colores. Me gustan las personas valientes, y las personas mezquinas. Me gusta comer con las manos, y bailar sin que me vean. Me gustan las brasas de roble al apagarse el fuego, hundir mis manos en el lomo de mi perro, mirarme fijamente con un gato, y esos pájaros negros que son tan considerados de volar solo cuando es estrictamente necesario. Me gustan las trenzas y los sombreros. Las flores silvestres y la gente que no anda, que pasea. Me encantan las goteras y las bellotas. La gente cuando se sonroja, y sus caras cuando se enfadan. Me gusta la estrategia, el humor estúpido, las fotos de cabina, y la gente que habla sola.
Me gusta cuando ulula el viento contra la ventana. Me gusta acordarme de la calles por los árboles que hay y no por sus tiendas, me encanta ver a alguien descalzo con los tacones en la mano.
Pero si tuviera que elegir una cosa, sería el de despertarme y acordarme de lo que he soñado, y ver que aun es de noche, y que puedo seguir durmiendo.

desapareció

Tengo miedo de que un día desaparezcas por completo,
y que solo queden recuerdos que rebañar.
Sentarme en el sofá y romperme viendo mi cara en el cristal negro de la tele, cuando los anuncios cambian.
Tengo miedo de mirarme y saber que ya no estás, saber que no sé donde te has ido, y no poder recuperarte.No poder recuperarme.
Pero el miedo se ha desecho cuando me he dado cuenta de una cosa: he sido yo quien se ha borrado de todo mapa que compartimos alguna vez.
Pero no me arrepiento de nada.

ellos


No pasa nada, seguimos vivos, y tremendamente felices.
Hubo una tristeza momentánea( fue superada)
Vamos a seguir equivocándonos de parada y a meternos en problemas, y no importa que suceda si acabamos amaneciendo juntos y desayunando tortitas con "miel".
Gracias por este recuerdo

Fugitiva



-¡Oiga!, yo no soy ninguna fugitiva...¿Se puede saber de que se me acusa?- La figura encapuchada asintió tres veces.-No creerá que yo...- No hubo respuesta- ¡Esto es un ultraje! ¡Se equivoca!. ¿A caso no ve que todavía estoy intacta? No tengo ningún nombre escrito en las muñecas(ahora eran solo borrones).- Se limitó a dar un golpe sobre la mesa para hacerme callar- Si esto es un interrogatorio...- tragué saliva- ya lo sabe todo sobre mi. Absolutamente todo.-Solo silencio- ¡No me he llevado ni un trocito!, lo he dejado todo, y si, es cierto que me he ido pero...- Negó la cabeza tres veces- ¡Vale! ¡Soy una cobarde! ¿Está contento?, me he limitado a escaparme como un suspiro, ¿pero qué importa ya? lo tengo muy claro, ya dije que lo tenía claro. No pienso volver a enamorarme.- Otro golpe sobre la mesa- ¿Y que piensa hacer? ¿Encerrarme en esta jaula infestada de recuerdos? ¡No va a hacerme cambiar de idea! Fue cosa mía, puede acusarme de eso, yo fui quien salió corriendo y dejó a ese estúpido corazón encerrado. Pero yo no le maté, se rompió el solito.- Contuvo sus palabras en un susurro- ¿Cómo dice? ¿Sigue preso? ¡Está vivo!.¿dónde?- Señaló la jaula tras mi espalda- No pienso decir nada más, quiero a mi abogado, vive en la planta superior.- Negó de nuevo- ¿Cómo que razón no está disponible?- Me levantaron y me encerraron en la jaula.-¡No puede decirme que la sentencia está hecha y marcharse por donde ha venido!- Vi al corazón justo detrás de mi- ¡Por favor! ¡Se lo suplico! no me encierre aquí con él, torturéme si quiere, máteme despacio, pero sácame de aquí...- negó una última vez antes de irse-¡ No pienso repararlo! ¡Huiré de aquí! ¿me oye?¡Saldré una vez más de aquí! ¡Ya lo he hecho más veces!- Maldije en voz baja- ¿Y tú qué miras?- El corazón seguía en aquella esquina- No te debo nada.

lunes, 26 de enero de 2015

Centró sus esfuerzos en mantenerse de pie con la sonrisa expuesta a gusto de todos. Posó su mano con delicadeza sobre la corteza del árbol, disimulando su mareo. Pero no pudo dirigir la mirada a otro lugar que no fuese su cuerpo, pasado tanto tiempo, y se sentía igual. Ya solo oía su respiración profunda, evitando contagiarse con el ruido de las carcajadas y la música. No dejaba de mentirse a sí misma afirmando una y otra vez "ya no me importa". Uno de tantos.
Apoyó su cuerpo sobre el tronco buscando la calma para aquella tensión, y le inundaron los recuerdos que inventaba, sobre su ropa, sobre sus manos en su pelo, sobre sus gemidos y sus besos. Sintió asco.
Temía esconderse o alejarse y encontrarse con él de frente, por eso no se movió. Pero al final le encontró algo aun peor, la tristeza. Esa que te inunda de repente, y no te deja llorar ni pensar en otra cosa. Pero no hizo nada por alejarla, al final más que triste sintió una infinita desolación.
Luego lo pensó mejor, y sin excusa ni que le importase a nadie se escabulló y se perdió un rato entre los caminos que no conocía, dejándose a merced de ser devorada por dentro por ella misma, con sus pensamientos. Luego decidió no pensar más, pero un pensamiento se coló sin permiso en su mente muerta, "no hay mayor dolor que no haber amado". Hizo una sonrisa torcida que era más una mueca que una sonrisa, y se dejó llevar por sus pies hacía cualquier lugar, en donde no hubiera nadie, porque ya ni siquiera quería ser rescatada, "¿para qué?"
Cuando apareció por la esquina de la última casa y se coló por los arboles del césped, él la buscó con la mirada entre la gente de la piscina, y la vio sentada, con las cartas en la mano, regalando risas de complicidad a personas que él no conocía. Se quedó parado observándola como un monigote, ahí parado sin pensar nada. Ella le vio con un golpe de vista, como quien se fija sin querer, y se le paró el corazón, junto a eso el mundo dejó de girar por un segundo. Se detuvo todo. Se levantó de un plumazo, e intentando disimular su torpeza.
No le esperaba tan pronto. Se deleitó con su figura, con su pelo desaliñado, y sus maletas en la mano.
Sintió vergüenza de estar sin arreglar. Había pensado en todo cuando él llegase, que vestido se pondría, que le enseñaría de si misma, y de su mundo. Pero todo dio igual.
Cuando se terminó de dar cuenta, ya estaba andando hacía a él, y cuando te tuvo cerca, con los ojos entrelazados, no le salieron las palabras. Con sus manos se terció que estaba allí con ella, rozando con sus manos la barba de tres días, y con el beso en la mejilla susurró: "ya pensaba que no venías, me tenías a escondidas, sin aliento, y echándote de menos". Él soltó la maleta y la besó muy suavemente, hasta que creciendo el beso, les miró la gente. Se apoyaron en el árbol más cercano, hasta cansarse de decirse hola, sin mediar palabra. Luego se fueron directos a la cama.
A veces te imagina, sentado mientras esperas a que salga de la ducha, llorando porque alguien cercano a muerto, tirado en la cama a punto de dormirte entre sus brazos, y dormido, sobre todo te imagina durmiendo, mientras arremolina tu pelo con sus dedos, y también se queda dormida. Tiene guardado en un rinconcito, la forma en que discutes, la cara que tienes al enfadarte, y en un papel escrito "arruga la nariz". Hay una imagen que la hace sonreír, el momento en que la detuviste y por primera vez, y la besaste, el instante en que se decidió y te besó por primera vez, el lugar donde sentados y escondidos os besasteis por primera vez: recuerda tantos primeros besos... pero todos de noche, cuando la luna se esconde tras las nubes, y el frío se cala dentro, cuando se entumecen las manos, y las miradas son más austeras. Hay un perfume en su mesita que esconde el olor que dejaste en su almohada la primera vez que os acostasteis, y el ultimo aliento que depositaste sobre su cuello. A veces, te sueña despierta, mientras cantas una cancioncilla sobre su mal humor, o cuando silbas y cocinas. Te ha visto saliendo de la ducha, con los pies descalzos. Te pilló mientras la estabas mirando, y se notaba que apartabas la vista. Te ha sonreído miles de veces, desde el otro extremo del bar, te ha susurrado al oído versos enteros, y te ha querido tanto...
Y a veces imagina que os cruzáis por la calle, y que eres tú, tú, tú, a quien ella andaba buscando,( un extraño, y en definitiva el primer amor, que por defecto, terminará perdiendo.)
Tuviera que quemarme así.
Que no existen razones necesarias, ni excusas admitidas.
Pudiera al menos lamentarme y digerirlo, dejando de nuevo, y por milésima vez un socavón muy dentro. Pero no deja agujero, ni resquicio por donde colarse el aire y lamer la herida.Simplemente arde.
Pero es que, cuando el dolor es semejante a un sentimiento constante, y por tanto irrelevante,deja de ser dolor para convertirse en desidia.Y lo dejas incrustado como si fueran vetas de hierro en tu piel, que ya no dejan que mires de igual forma la vida, ni los sueños, y que con su peso de metal, mantiene mis pies atados al suelo, añorando mucho más el volar ilusionada por la nubes. Ya sabe, dejando detrás el cielo.
Quiero ser hoja, y pertenecer al otoño.

mom

Quizá fui lo suficientemente valiente para dejarte sola, y lo suficientemente egoísta para marcharme.
Y ahora que te echo así, de menos, pueda pedirte perdón por elegir mis males y darte las gracias por apoyarme en mis decisiones.
Deseo que seas tan feliz como quieras ser y no como puedas ser.
Te echo de menos, te guardo muy cerca, y temo por ti.

Escalada

En la maldita escala de lo terrible, los grados han comenzado a bajar, últimamente cuando las cosas van mal, termino pensando que podrían ir a peor, y una duda emerge, no sé si eso es ser positiva, negativa o conformista.
Pero ya les digo, podría ser peor, muchísimo peor.
Infinitamente peor.