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jueves, 1 de diciembre de 2016

Ahora parece que la vida son huecos.Esperar que llegue el momento en que estés, que solo de esa manera parecen llenarse.
¿Pero tendría que haber algo más? no puedo ser solo esto.
Un ser partido en dos, una que ya se ha decidido en entregarse, y otra, que lucha contra toda rendición de espíritu. 
Y ya no sé quien está ganando. Mi madre siempre me dijo que en las guerras solo se pierde.
¿Me perderé a mí misma? 
¿O a ti?
Quisiera entenderme, saber por qué no puedo ser ambas.
Y dejar el contrapunto.
Y dejar que la felicidad sea por fin completa, sin socavones por los que se derrame.

miércoles, 30 de noviembre de 2016

Puedo oir nuestras diferencias.
Y te escucho a ti también.
Te miro y como, ¿cómo puede ser qué no estés aquí.?

domingo, 13 de noviembre de 2016



Todos hacemos eso ¿no?

Escuchar la misma canción una y otra vez.
Como si fuera a resolver nuestros problemas con sus acordes, con su letra. Y a veces si quiera sabemos que significan.
Nos parece que nos comprende, mejor que cualquier amigo. Pero también nos hace sentirnos tan solos, como si lo que sentimos no lo hubiera sentido ningún humano en otra ocasión, o quizás al mismo tiempo.
Pero con el tiempo, también esta parece deja de tener un sentido.
Supongo que también ellas se agotan, por dejarlas sin reserva.
Pero quien podría echarlas eso en cara, porque al final, todos hacemos eso, ¿no?

sábado, 12 de noviembre de 2016

El hielo

Hoy que me lo das todo, pero es que yo quiero más.
No parecen valerme tus excusas, ni tus manos abiertas.
Parezco un animal, que hociquea entre tus palmas, en busca de más azúcar.
Pero no queda. Estás vacío. Y yo intento llenarte con gruñidos.
¿Y encima te ríes? ¿Pero qué es lo que te hace gracia?


E insistes en esperar hasta la noche.
Pero en el bosque ya cae el sol por la tarde.
Así que querrás decir las doce.
Yo siento un boquete de tenerte tan lejos.
Tú entras escarbando, como si te entretuvieses enterrando mis huesos.
Y encima estoy oyendo como te ríes, no sé qué te hace tanta gracia.


En mi cama también hace frío. Tengo los pies entumecidos.
Noto tu ironía, que me congela.
Pero da igual las mantas, el hielo viene de dentro.
Mi corazón es como una roca plutónica.
Aletargada y encerrada.
A quien han condenado a redimirse a base de suspiros.
¡Y encima te ríes! ¡Ahora sé que te hace tanta gracia!

lunes, 7 de noviembre de 2016

DAINA

¿Sabes Daiana?

el metro aun tardará en llegar.
Y la noche parece eterna.
Tengo hambre.
Tengo sueño.
Y me duelen las piernas.
¿A dónde estamos caminando?
Creo que todo me da vueltas.
No creo que lleguemos muy lejos a pie,
con estos zapatos.
Autobús, linea tres.
Deberíamos dejar de beber alcohol tan barato.
"¿Te quieres dejar de quejar tanto?"
Vale, mejor me callo.



miércoles, 26 de octubre de 2016

# Sigue tu nombre escrito sin tinta en mi cristal
Por todas esas cosas que susurra entre renglones,
el polvo que se eleva y se adhiere en el cristal.
Él, que se cree tan digno y tan maltrecho

Reservando aun los huecos de tu mano,
Al igual que lo hace mi pecho.
Se deshace el silencio en los escalones del portal,
que es más sincero,
menos amable.
Reformado en recordarme que ya no estás.
Y las letras reflejadas en la ventana,
me han atado a las pestañas un contrato.
Una condena de cada día, obligada a contemplar,
que aun sigue tu nombre escrito sin tinta en mi cristal.

domingo, 25 de septiembre de 2016

Hay flores en los surcos,
 por donde pasa el tren. 
Allí nadie las pisa, y son felices,
porque las observan desde el andén.
Colmando su vanidad
Y su desdén.
Donde se fue lo invertido?
Porque el tiempo pesa. Y pagamos demasiado para sentirnos tan vacíos.

De pie

Estás de pie sin decir nada.
Yo prefiero normalizarme,
 pero no sucede.
Y  hay una especie de norma
 que no me concede,
un solo segundo para hablarte,
 y descubrir que éstas pensando.
Esconderme, 
y rebuscar en las preguntas que quisiera hacerte.
Y que nunca hago.
Ahora supongo que no hay suficiente tiempo.
O noche.
Para comprender si en tres días hacen falta tantas dudas.
Imagino que no.
Porque pasará otro año.
Volveré a pensar que deberías haber sido tú,
cuando hablemos desde la distancia 
y la prudencia 
de quienes tienen cosas pendientes.

Y seguramente seré yo quien responda, a toda pregunta incoherente.
Todo lo que podría haber pasado, pero que nunca sucede.

Primero siempre hay dolor, para que después aparezca el placer, e instantes después vuelve a convertirse en duelo.

no.

Tendidas dos manos sobre el suelo empapado, 
los ojos secos y llanos, 
y los labios formados, en un pozo oscuro y apagado,
Que recitan con extrañas maneras la poesía del renegado
Que se vale solo de una palabra que ya tantos y todos, hemos escuchado.
Que ya existía cuando el mundo fue por primera vez negado, y ha muerto tantas veces a manos de un sí profundo.
Sirve a todas las cosas, siendo dueño de todas ellas.Rey de barcos y botellas.Amante de gatos y doncellas.

No puedo decirle a los elementos que se sometan a mi voluntad.
No puedo decirle al hierro que se doble, 
ni a la piedra que se rompa, 
ni al viento que se mueva. 
Pero siento que 
hoy soy invencible,
 inmortal, 
y que el tiempo me brinda las cosas al alcance de mis manos.
 Para que creen, 
para que destruyan, 
para dejar mi huella, 
y así no morir jamás.

  El amor es la solución de los problemas que el mismo crea. 
Es un círculo, irremediable, irreducible, y del mismo diámetro en todas las personas, inconcicional.


lunes, 25 de abril de 2016

Alcance

En cuestiones de juventud son más sabios los ancianos. Puede. En lo referido a la vida son más sabios aquellos cercanos a la muerte.Quizá.Y en relación al amor son más sabios los infelices. Porque estamos hechos de contradicciones y de deseos lejos de nuestro alcance. 
A lo mejor.

El hueco

El hueco. 
Algo se llena cuando has querido. Y luego se van y te agujerean reclamando todo lo que es suyo aun si forma parte de ti. Pero no puedes decir nada porque tienen razón. Y solo te queda llorar cuando sopla el viento, o acorazarlo y volverte impenetrable.
Pero con tiempo, la oscuridad y el dolor lo carcome todo.
Y vuelve a entrar el viento.
Vuelve a ofrecer su oscuridad infinita.
Y en su forma irreparable te das cuenta de tus carencias, de tus agujeros. Y de que se ha formado un nuevo hueco

Cuando mis ojos se chocaron con la belleza de aquel lugar, solo pude pensar en la furia. 
Parecía que un dios se había desquitado a puñetazo limpio con el terreno, escarchando las rocas y agujereando el relieve. Dejando los restos del acantilado esparcidos por la orilla, azarosos de los lenhuetazos que les propinan las olas. Y aunque las rocas, caprichosas, cambiaban sin cesar, el agua, tenía una constancia abrumadora, de algo que es más viejo que el propio mundo, y que cuando él mismo trague hasta la última gota de todos nosotros, seguirá intacto, inmortal, sin dejar de luchar contra el sol, y albergando cualquier secreto sin remordimiento alguno.

Esquina superior derecha(yo)/ esquina superior izquierda(Lucía)/ esquina inferior izquierda(Carmen)/ esquina inferior derecha (Malena)

Éramos de llevar abrigo y zapatillas.
Y reírnos, del frío de la belleza.
Con tabaco y sin pastillas.
Dictados de corazón, no de cabeza,
sin seguir las baldosas amarillas.
De letra compleja,
Y melodías sencillas.
De palabra sincera,
sin rubor en las mejillas.
Noches de vino,cerveza,
y chupitos de tequila.
Escuchando canciones tristes,
jugando a las películas.
Riéndonos de todo,
llorar por las esquinas.
Burlarnos del amor, sin saber que se avecina.
Tener el pasado en cuenta,
el presente en marcha.
Pero que del futuro se encargue otra,
"Esta noche estoy borracha".

unicidad

Hay momentos que deberían ser únicos, y nuestros.
Y de nadie más. 
Con esencias escritas en las mismas cuatro esquinas de siempre. Sin convertirse en secretos, ni recovecos de dolores añadidos.
Sin exponerlos a la vergüenza de lo público. O de lo privado.
Momentos que deberían ser únicos , y nuestros , pero que captamos para dar a entender que toda esencia puede ser rota, sacada de contexto y prularizada.
Con los cuales nos vengamos del tiempo, para captar aquello que puede volverse eterno, cuando antes no era mas que segundos enlatados y efímeros.
Aunque deberían ser únicos, y nuestros, pero los mostramos al mundo, para que tenga en cuenta, que toda razón de ser, puede ser desmentida, y despedida irrevocablemente, para no volver jamás

viernes, 11 de marzo de 2016

Lorena

Hoy andaba por la calle, de noche, como tantas otras veces. Un recorrido a casa, con el mismo suelo, semáforo, cubos, barrotes, ladrillos. Incluso la hora, o mi estado anímico. Así que, si alguien me preguntara, que como llegué a una conclusión así, solo sabría responder con cara de imbécil.
En mi cabeza brotaban palabras, como si alguien hubiera abierto un grifo que yo había cerrado concienzudamente con dolor, culpabilidad y lágrimas. Que ironía.
Era una contestación. Tampoco sabría especificar si a ti, o a mi misma. Quizá a ambas nos hiciera falta, pero el caso es que sonaba más o meno así:
"Estas no son mis últimas palabras dedicadas a ti ( te imaginaba en frente mirándome) pero sí mi último esfuerzo( y luego imaginaba tu cara de expectación, totalmente fingida).
Creo que piensas que me conoces, y que sabes exactamente cada uno de mis movimientos, de mis fichas y de mis cartas (sonreirías), pero te equivocas, te has estado equivocando todo el tiempo, porque ni yo misma lo sé. Pero no pasa nada, porque yo también lo estaba.
Me gusta pensar, ahora que mi mente no está tan envenenada con mis sentimientos, que soy más objetiva, y que hubo un tiempo-al menos al principio- que fuimos amigas. Que tú eras mi amiga. Pero después, y más a mi pesar, que al tuyo, solo yo era amiga tuya. No había un equilibrio, una equiparación sonada, entre tu persona y la mía. Creo muy sinceramente que yo, he dado tanto por ti, que me quedé sin nada que darme a mi misma. Te quise tanto que ya no me quedaba para mi. Y eso no es malo cuando se trata de amistad, porque normalmente, recibes lo que te falta, sin pedirlo.
Tú asumes que la culpa es enteramente mía, estoy segura (te imagino intentando interrumpirme, sin acierto). También espero equivocarme en eso. Asumes que no sé absolutamente nada sobre relaciones, de ningún tipo. Y asumes enteramente que mis dolencias emocionales nunca pudieron asemejarse a las tuyas.
Yo al contrario, tengo por certeza, que en la generalidad de la vida, son los errores lo que te hacen aprender, y es el dolor el que te hace reaccionar, y que yo he sufrido mucho, como hacemos todos. Quizá no exactamente como tú, pero eso no lo hace peor, o menos importante.
Idolatré tus problemas, como tú lo hacías, sin recibir lo mismo de ti.
Te busqué mil veces, cuando tú lo único que querías era perderme. Y era como los perros apaleados, que vuelven, porque no conocen mejor vida, porque no se fían de que exista tal vida, y cada vez toman mayor distancia, tanto de su dueño, como de todo lo demás. Así me sentía.
Y estaba furiosa conmigo misma, porque no hacía más que darle vueltas a mis errores, a mis fallos, a lo que había detonado tu falta de interés en mi. Era como una ecuación sin respuesta. Hasta que la resolví.(Te imagino totalmente en desacuerdo, indignada)
Yo he sido tú amiga durante tantos años, que ni si quiera me di cuenta, de que tú no eras amiga mía. Sí, a veces lo parecías, pero en cuanto había algo que creías mejor, volabas, y luego volvías, siempre, y por supuesto, si yo te lo pedía. En ocho años hice más por ti que por mi.
Y sin duda alguna ese fue mi error, mi detonante.
Yo te echaba tanto de menos, que hoy me he descubierto entendiendo que no había nada tuyo hacía mi, ni una llamada, un mensaje un silbido, en la que tú no estuvieras implicada (imagino tu cara de incomprensión). Quiero decir, que hicieras algo enteramente por mí, sin que tú te llevases nada. Seguro que lo hubo, pero yo ahora solo puedo vislumbrare a mí pegando papeles en tu puerta, consolándote, aceptando tus riñas. Y reo que no me lo merezco, porque fui una buena amiga, la mejor de las amigas.
Y si ahora lo niegas, es porque estás ciega. Porque siempre lo has estado.
Tengo cada pedazo de ti, atesorado, porque mi "para siempre" fue real, y sigue siéndolo. Te quise, te quiero, y te querré toda mi vida, de igual manera, porque es el único que he dado en toda mi vida. Pero deberías retomar conciencia, y si realmente piensas que yo te di más cosas malas que buenas, es que nunca entendiste nada de mi, que nunca me conociste, que nunca me quisiste.
Siempre serás mi para siempre, aunque las palabras "reír" "llorar" y "morir", hayan perdido hoy parte de su sentido.
Siempre fuiste la primera. Pero ahora me doy cuenta, de que las dos debíamos ser las primeras, juntas, en fila de a 2, de la mano, sin sombras.
Ya sabes, Lorena, que si algún día te arrepientes, te darás cuenta que el muro lo pusiste tú, y que yo ya no podía dedicar todas mis fuerzas a destruirlo, y que construyo una torre, desde donde puedo verlo todo.
Gracias, y hasta otra vida, mi para siempre.(Ya no te imagino)

martes, 26 de enero de 2016

Las aspas del molino

Y que quería verte crecer y crecer contigo.
Y que quería volver y quedar contigo.

Y ahora ya no hay nada.
Hay orgullo.
Y lo terrible ahora parece lejano, aburrido.

Y lo que falta, es tan grande que la rabia,
se ha perdido.
Y se siente tan sola. Sin compañero.

Y lo fundamental ha caído. 
Al lugar donde se encuentran las cosas que no importan.
El olvido.

Y echar de menos ha perdido su eficacia.
Su sentido.
Porque lo practica a todas horas.

Y los recuerdos que aparecen,
hacen los segundos eternos,
los días efímeros.

Porque lo que quería, era verte crecer.
Y crecer contigo.
Y las "Y" griega le recuerdan a las aspas de un molino.

lunes, 25 de enero de 2016

LAS RESPUESTAS

Formula de forma acertada,
exactamente lo que quieras que te respondan,
y darás con la pregunta correcta,
y quizá la duda se rompa,
en otros tantos millones de interrogantes, 
que hagan de la corriente que ahora te arrastra,
un remolino que te ahogue.
Y la duda, ya no será duda,
será miedo.
Y creerás que las confesiones,
desembocan en el punto exacto,
donde descansa el veredicto
Pero tan solo hay una manera de seguir nadando,
sin que te arrastren,
sin que te ahoguen,
y es la sencillez de no decir nada,
de cuestionar sin que se note,
porque muchas veces la mentira,
es el mejor de los flotes.
Y que tiranía,
caer de nuevo
chocar con el dolor de la verdad
y no encontrar otra desembocadura que las lagrimas,
las cascadas, o la sal.
El dulzor de la lluvia en boca,
dando ilusión de nuevos comienzos
rozando el cielo con la ilusión más vana,
que las respuestas acallan, con su gota a gota.
Y cuando la tormenta amaina,
el sol sale,
pero parece lejano.
Que ninguna pregunta
para quien tiene el rostro empapado,
con su bonita respuesta,
seca los jirones de un corazón destrozado.

martes, 19 de enero de 2016

Ese tipo de amigos.

Un beso seguido de un bufido. Sin segundos para una mirada sincera, o una sonrisa nerviosa, solo silencio. Solo silencio.
-¿Cómo te has sentido?- Preguntó ella, al cabo de un rato.
-Vacío.- Respondió él, sin dejar de mirar al horizonte, aun sentado junto a ella, con las manos cruzadas, ambos derrotados.
-Sí- Y dejó un momento, para un largo suspiro- yo también. De nuevo quedó un silencio tranquilo, propio de quien piensa, no uno solitario, sino de ambos, lleno de compañía. Los dos pensativos, cavilando sobre las mismas cosas, de diferentes maneras, con otros nombres, pero igual en resultado. El resultado de su quietud interna, su sentimiento anodino.
-¿Será un castigo?- Dijo él, rompiendo el silencio con tres palabras en tono muy bajito, casi para sí mismo, casi para nadie en particular.
-De nosotros para nosotros mismos, imagino, pero no hay manera de…
-No, no.- La interrumpió, sin mirarla si quiera.- Un castigo, por algo que hicieron nuestras almas en otros cuerpos, ahora sometidas a su pago, en otra vida. En nuestra vida.- Ella soltó una carcajada sincera, y le miró de reojo, para luego asestar sus ojos de nuevo en la inmensidad.
-No digas bobadas. Que cosa tan terrible, habremos hecho para tal sufrimiento.- Más se refería a ella, y a él, a su actitud en general, que a otras cosas del destino.
-No tengo ni idea, sólo era un pensamiento.- Se estiró igual que un gato.- Sería idílico, ¿sabes?
-Que nos enamorásemos, ya.- Reveló sus pensamientos como quien abre una caja, y lee un papel.
-A eso me refiero, sería perfecto.- Asintió ofuscado, como si aún no lo comprendiese.
-Ya. Pero no hay nada en el mundo que sea perfecto.-Se escuchó a sí misma, sintiéndose estúpida por soltar obviedades.- Pero también sería, y seguro que estás de acuerdo, una maravillosa opción que simplemente no les quisiésemos.
-O que ellos nos quisieran a nosotros.- Y con ello, el silencio le interrumpió a él, y a ella, vengativo.
-Que caprichosa la vida.- Añadió ella, alargando las palabras- que de todas las opciones que tiene, escoge la peor de todas.- él volvió a bufar.
-Seguro que fue porque alguien le dijo lo que no tenía que hacer, y como hacemos todos, va y lo hizo.-Ella sonrió, se levantó, y se sacudió el pantalón.
-A la mierda todo.- Y finalizó su discusión.
-¿Dónde coño vas?- La miró por fin.
-Pues a dejarte solo, para que puedas llorar.- Ella sonrió abiertamente.
-Ja, ja- Soltó burlón. Ella se dio la vuelta y comenzó a andar.- Seguro que vas a contarle a tus amigas que por fin te ha besado un tío.- Gritó, para que ella le escuchase, ya en su lejanía. Y ella levantó el dedo corazón, sin si quiera darse la vuelta, como contestación.- Será gilipollas-susurró con una sonrisa en el rostro.