En la maldita escala de lo terrible, los grados han comenzado a bajar, últimamente cuando las cosas van mal, termino pensando que podrían ir a peor, y una duda emerge, no sé si eso es ser positiva, negativa o conformista.
Pero ya les digo, podría ser peor, muchísimo peor.
Infinitamente peor.
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lunes, 9 de febrero de 2015
melancolía
Soy melancólica, igual que el café y el humo de los cigarrillos. Y soy triste como los cielos sin trozos azules y la lluvia aporreando las ventanas.
Pero no me apiado de mi misma, ser triste, no es como llorar, no tiene nada que ver, es algo innato, no aparece y desaparece. Hay gente alegre que llora, hay gente triste que sonríe. Cada uno tiene sus engranajes, los míos funcionan despacio, truncados y desafinados.
Pero los seres tristes tenemos nuestras ventajas, somos amigos de lo escondidamente hermoso, amamos para siempre, y nunca nos olvidamos de lo que no es importante para los demás. Y aunque somos recelosos de las prisas y los pisotones, tenemos la nobleza de quien, al tener tan lejos la felicidad, cuando la encontramos nos regocijamos, no es para nosotros el fin en si mismo, sino un medio de vida; no es tanto el encontrarla como el disfrutarla. Y la plasmamos sobre todo en nosotros mismos, para que vosotros, los seres alegres, cuando nos miréis pasemos desapercibidos, y no tengamos que responder a preguntas tan innecesarias como:"¿Estás triste?"
No estamos tristes, somos tristes, pero no necesitamos parecerlo. Ser, estar o perecer.
Porque no queremos vuestra compasión y lágrimas inusitadas, ¿Es qué no veis que hace tiempo que convertimos las lágrimas en sonrisas ?
Porque nosotros si lloramos dejamos escapar un trocito de lo que somos.
La tristeza.
Pero no me apiado de mi misma, ser triste, no es como llorar, no tiene nada que ver, es algo innato, no aparece y desaparece. Hay gente alegre que llora, hay gente triste que sonríe. Cada uno tiene sus engranajes, los míos funcionan despacio, truncados y desafinados.
Pero los seres tristes tenemos nuestras ventajas, somos amigos de lo escondidamente hermoso, amamos para siempre, y nunca nos olvidamos de lo que no es importante para los demás. Y aunque somos recelosos de las prisas y los pisotones, tenemos la nobleza de quien, al tener tan lejos la felicidad, cuando la encontramos nos regocijamos, no es para nosotros el fin en si mismo, sino un medio de vida; no es tanto el encontrarla como el disfrutarla. Y la plasmamos sobre todo en nosotros mismos, para que vosotros, los seres alegres, cuando nos miréis pasemos desapercibidos, y no tengamos que responder a preguntas tan innecesarias como:"¿Estás triste?"
No estamos tristes, somos tristes, pero no necesitamos parecerlo. Ser, estar o perecer.
Porque no queremos vuestra compasión y lágrimas inusitadas, ¿Es qué no veis que hace tiempo que convertimos las lágrimas en sonrisas ?
Porque nosotros si lloramos dejamos escapar un trocito de lo que somos.
La tristeza.
me gusta...
Me gusta no tener absolutamente nada de que hablar y el silencio en los vagones, la gente que se ríe sola, y la gente que se ríe mucho. Me gusta el olor a café quemado y el sonido de los tapones de la leche cuando se cierran. Me encanta la cara de perplejidad de un bebé justo después de caerse,justo antes de llorar.
Me gustan los árboles en general, y su corteza en particular. Me gusta el otoño, las nubes, la nieve, las estrellas, y el helado; La sensación de respirar después de bucear, el momento cumbre de una borrachera, la hierba bajo mis pies y los remolinos que forma el aire con las hojas. Me gusta chocar mis manos contra las barandillas cuando ando. Me gustan las pompas de jabón, y el humo de colores. Me gustan las personas valientes, y las personas mezquinas. Me gusta comer con las manos, y bailar sin que me vean. Me gustan las brasas de roble al apagarse el fuego, hundir mis manos en el lomo de mi perro, mirarme fijamente con un gato, y esos pájaros negros que son tan considerados de volar solo cuando es estrictamente necesario. Me gustan las trenzas y los sombreros. Las flores silvestres y la gente que no anda, que pasea. Me encantan las goteras y las bellotas. La gente cuando se sonroja, y sus caras cuando se enfadan. Me gusta la estrategia, el humor estúpido, las fotos de cabina, y la gente que habla sola.
Me gusta cuando ulula el viento contra la ventana. Me gusta acordarme de la calles por los árboles que hay y no por sus tiendas, me encanta ver a alguien descalzo con los tacones en la mano.
Pero si tuviera que elegir una cosa, sería el de despertarme y acordarme de lo que he soñado, y ver que aun es de noche, y que puedo seguir durmiendo.
Me gustan los árboles en general, y su corteza en particular. Me gusta el otoño, las nubes, la nieve, las estrellas, y el helado; La sensación de respirar después de bucear, el momento cumbre de una borrachera, la hierba bajo mis pies y los remolinos que forma el aire con las hojas. Me gusta chocar mis manos contra las barandillas cuando ando. Me gustan las pompas de jabón, y el humo de colores. Me gustan las personas valientes, y las personas mezquinas. Me gusta comer con las manos, y bailar sin que me vean. Me gustan las brasas de roble al apagarse el fuego, hundir mis manos en el lomo de mi perro, mirarme fijamente con un gato, y esos pájaros negros que son tan considerados de volar solo cuando es estrictamente necesario. Me gustan las trenzas y los sombreros. Las flores silvestres y la gente que no anda, que pasea. Me encantan las goteras y las bellotas. La gente cuando se sonroja, y sus caras cuando se enfadan. Me gusta la estrategia, el humor estúpido, las fotos de cabina, y la gente que habla sola.
Me gusta cuando ulula el viento contra la ventana. Me gusta acordarme de la calles por los árboles que hay y no por sus tiendas, me encanta ver a alguien descalzo con los tacones en la mano.
Pero si tuviera que elegir una cosa, sería el de despertarme y acordarme de lo que he soñado, y ver que aun es de noche, y que puedo seguir durmiendo.
desapareció
Tengo miedo de que un día desaparezcas por completo,
y que solo queden recuerdos que rebañar.
y que solo queden recuerdos que rebañar.
Sentarme en el sofá y romperme viendo mi cara en el cristal negro de la tele, cuando los anuncios cambian.
Tengo miedo de mirarme y saber que ya no estás, saber que no sé donde te has ido, y no poder recuperarte.No poder recuperarme.
Tengo miedo de mirarme y saber que ya no estás, saber que no sé donde te has ido, y no poder recuperarte.No poder recuperarme.
Pero el miedo se ha desecho cuando me he dado cuenta de una cosa: he sido yo quien se ha borrado de todo mapa que compartimos alguna vez.
Pero no me arrepiento de nada.
Pero no me arrepiento de nada.
ellos
No pasa nada, seguimos vivos, y tremendamente felices.
Hubo una tristeza momentánea( fue superada)
Vamos a seguir equivocándonos de parada y a meternos en problemas, y no importa que suceda si acabamos amaneciendo juntos y desayunando tortitas con "miel".
Gracias por este recuerdo
Hubo una tristeza momentánea( fue superada)
Vamos a seguir equivocándonos de parada y a meternos en problemas, y no importa que suceda si acabamos amaneciendo juntos y desayunando tortitas con "miel".
Gracias por este recuerdo
Fugitiva
-¡Oiga!, yo no soy ninguna fugitiva...¿Se puede saber de que se me acusa?- La figura encapuchada asintió tres veces.-No creerá que yo...- No hubo respuesta- ¡Esto es un ultraje! ¡Se equivoca!. ¿A caso no ve que todavía estoy intacta? No tengo ningún nombre escrito en las muñecas(ahora eran solo borrones).- Se limitó a dar un golpe sobre la mesa para hacerme callar- Si esto es un interrogatorio...- tragué saliva- ya lo sabe todo sobre mi. Absolutamente todo.-Solo silencio- ¡No me he llevado ni un trocito!, lo he dejado todo, y si, es cierto que me he ido pero...- Negó la cabeza tres veces- ¡Vale! ¡Soy una cobarde! ¿Está contento?, me he limitado a escaparme como un suspiro, ¿pero qué importa ya? lo tengo muy claro, ya dije que lo tenía claro. No pienso volver a enamorarme.- Otro golpe sobre la mesa- ¿Y que piensa hacer? ¿Encerrarme en esta jaula infestada de recuerdos? ¡No va a hacerme cambiar de idea! Fue cosa mía, puede acusarme de eso, yo fui quien salió corriendo y dejó a ese estúpido corazón encerrado. Pero yo no le maté, se rompió el solito.- Contuvo sus palabras en un susurro- ¿Cómo dice? ¿Sigue preso? ¡Está vivo!.¿dónde?- Señaló la jaula tras mi espalda- No pienso decir nada más, quiero a mi abogado, vive en la planta superior.- Negó de nuevo- ¿Cómo que razón no está disponible?- Me levantaron y me encerraron en la jaula.-¡No puede decirme que la sentencia está hecha y marcharse por donde ha venido!- Vi al corazón justo detrás de mi- ¡Por favor! ¡Se lo suplico! no me encierre aquí con él, torturéme si quiere, máteme despacio, pero sácame de aquí...- negó una última vez antes de irse-¡ No pienso repararlo! ¡Huiré de aquí! ¿me oye?¡Saldré una vez más de aquí! ¡Ya lo he hecho más veces!- Maldije en voz baja- ¿Y tú qué miras?- El corazón seguía en aquella esquina- No te debo nada.
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