-¡Oiga!, yo no soy ninguna fugitiva...¿Se puede saber de que se me acusa?- La figura encapuchada asintió tres veces.-No creerá que yo...- No hubo respuesta- ¡Esto es un ultraje! ¡Se equivoca!. ¿A caso no ve que todavía estoy intacta? No tengo ningún nombre escrito en las muñecas(ahora eran solo borrones).- Se limitó a dar un golpe sobre la mesa para hacerme callar- Si esto es un interrogatorio...- tragué saliva- ya lo sabe todo sobre mi. Absolutamente todo.-Solo silencio- ¡No me he llevado ni un trocito!, lo he dejado todo, y si, es cierto que me he ido pero...- Negó la cabeza tres veces- ¡Vale! ¡Soy una cobarde! ¿Está contento?, me he limitado a escaparme como un suspiro, ¿pero qué importa ya? lo tengo muy claro, ya dije que lo tenía claro. No pienso volver a enamorarme.- Otro golpe sobre la mesa- ¿Y que piensa hacer? ¿Encerrarme en esta jaula infestada de recuerdos? ¡No va a hacerme cambiar de idea! Fue cosa mía, puede acusarme de eso, yo fui quien salió corriendo y dejó a ese estúpido corazón encerrado. Pero yo no le maté, se rompió el solito.- Contuvo sus palabras en un susurro- ¿Cómo dice? ¿Sigue preso? ¡Está vivo!.¿dónde?- Señaló la jaula tras mi espalda- No pienso decir nada más, quiero a mi abogado, vive en la planta superior.- Negó de nuevo- ¿Cómo que razón no está disponible?- Me levantaron y me encerraron en la jaula.-¡No puede decirme que la sentencia está hecha y marcharse por donde ha venido!- Vi al corazón justo detrás de mi- ¡Por favor! ¡Se lo suplico! no me encierre aquí con él, torturéme si quiere, máteme despacio, pero sácame de aquí...- negó una última vez antes de irse-¡ No pienso repararlo! ¡Huiré de aquí! ¿me oye?¡Saldré una vez más de aquí! ¡Ya lo he hecho más veces!- Maldije en voz baja- ¿Y tú qué miras?- El corazón seguía en aquella esquina- No te debo nada.
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