Vistas de página en total

martes, 17 de septiembre de 2024

Mentes de cristal en cuerpos frágiles.

 18 Sep. 2022

Mentes de cristal en cuerpos frágiles.


Mentes frágiles:


Aquella noche, escuchaba un podcast sobre periodismo de guerra, me levanté y mientras sutilmente escuchaba el murmullo de fondo, muy bajito, abrí la ventana. Me asomé y dejé de escuchar para ponerme a mirar, a contemplar.

Entendí que yo no soportaría una guerra, porque mi estabilidad mental era frágil, era una de las muchas mentes frágiles de las que poco a poco oía empoderarse en las redes.

Abanderando a la Generacion de cristal me había asomando a la ventana y para hacer mi discurso puse en tela de juicio la socialdemócracia de un cuarto que no era mío y de unas ventanas que seguramente se habría sufragado sin iva, porque así salen mucho más baratas. 

Pero ese cristal, que estaba tapado por una fina tela blanquecina, como la de las cortinas, me recordaba a mi, que lo miraba como dejaba pasar la luz amarilla de la noche que hay en las grandes ciudades. Me recordaba a mi, porque yo también me sentía translúcida, tan sumamente dispensable que la luz me atravesaba sin dejar constancia, en su travesía o en la mía.

Y como me solían recordar que había tenido de todo, ese vacío de habitación, de casa, de ciudad y de existencia me hacía sentir culpable. 

Me han dado todo, ¿Y qué he conseguido? joder, no he conseguido nada.

teniendo de todo nos responsabilizan de una vida contemplativa impuesta, porque encontrar trabajo, y algo estable es como un viaje de final incierto y poco remunerado. Se nos obliga a mirar, mirar deprisa. A esperar, pero a esperar deprisa. a contemplar el techo de tu cuarto porque no te consigues dormir pensando que en qué momento te rompiste tanto y tan finamente que las moléculas de tu transparente vida no se ven ni resquebrajadas. Así que aguantas como puedes como el cristal de la ventana por la que me asomaba. Te aguantas y contemplas la calle y las casas que están abarrotadas de personas que te cruzas cada día y que son extrañas. No eres una fragilidad romántica como el de los cristales rotos de un escaparate o premonitorios como los de un espejo, no estás desecha en polvo o lamida por el mar hasta redondear las aristas de lo que antes era dañino. Eres un cristal templado, de triple capa para no escuchar el ruido del tráfico. Con venas de fibra de vidrio y tan translucido que ni el sol que te atraviesa parece dejarte marca o acordarse de ti.

Y con la mente de cristal el cuerpo se vuelve cortina y todo las formas o expresiones son impuestas, engañosas, pero no por eso de mentira.

Porque estás rota y eres frágil y eres transparente y estás abocada a esperar que alguien te abra y te libere de tu marco de aluminio.


Partir es partirse en cuatro

25 Ago. 2022

Partir es partirse en cuatro.

Partirse de quien eras,

partirte de quien querias ser,

partirte de quien eres,

partirte de quien vas a ser.

1 Mar. 2022

Los días que no estás,

yo me ausento un poquito,

pero poquito menos de lo que estuve ayer.


Esperarme a mi,

me está costando.


Las indirectas del mundo que me rodea,

todos los factores de la onírica,

se vuelven físicos,

dolorosos y pétreos.


Como figuras que no volveran a ser orgánicas.

Te tengo dentro y enquistado.

Quiero cerrar la herida 

segar la hierba y ver más lejos.

28 Feb. 2022

Ya no nos hablamos

Ya no hablamos nunca,

aunque soy consciente de que siempre te lo pedí: tú te resistías.

Y ahora no me hablas,

y estoy decepcionada.


Pero sé que no lo haces por mi,

si no porque ya me has superado,

A mi sin embargo, me supera la situación.

Yo te echo profundamente de menos,

Mientras tanto tú no haces caso al tiempo,

 te acordarás a veces de mi, más no te duelo.


Estoy segura de buscas y encuentras calor en otros lados, 

en otras piernas y en otros labios.

Yo también lo hago,

Pero porque me estoy congelando 

de tanto esperar lo que no termina,

 pero tampoco llega.

No he conseguido nada.


Pero ahora que no te bloqueo 

tampoco me hablas, y ahora se la verdad y sin tapujos.

Me la digo de frente: no te quiere 

Y poco a poco se me olvidará que yo si que te quise.

Solo necesito un poco más de tiempo.

Por más ganas que tenga, espero que no vuelvas.

Es la primera vez que realmente siento que lo nuestro ya no existe.

Así que Pedro descubrió dos cosas: que lo que decía eran mentiras y que lo que dijo al final era verdad. Nadie sabra si Pedro era un mentiroso o un visionario.

 30 Ene. 2022

Me acuerdo de cuando las cosas tenían un tinte de esperanza.

Éramos más jóvenes y nos gustaba soñar que en cierto momento las cosas encajarían convenientemente. Un trabajo, una vida juntos. Es extraño pensar que todos los movimientos que dimos desde aquel día que tú decidiste que te irías a estudiar fuera, iba a desencadenar la muerte anunciada de toda la relación que habíamos previsto.

Las decisiones tienen consecuencias. Las relaciones tienen defectos. Y el amor límites.

Aún no sé cuál es el mío. 

Últimamente era aburrido, mi tema de conversación te aburría, y tu falta de compromiso aburría mis esfuerzos. Era cuestión de tiempo que lo construido se derrumbara. Aún no sé si este es el día en que digo basta a un amor lleno de trompicones, caídas y rozaduras. Aún no sé si voy a ser capaz de volverme en contra de lo que deseaba en ese entonces contigo en una cama de noventa.

Porque me hago mayor contigo, y mientras yo deseo cada vez más estar a tu lado, más deseas tu todas las demás cosas que yo no podré darte jamás. 

Somos proporcionalmente inversos en nuestros objetivos con el otro.Y ese desequilibrio es el que te ha vuelto cada vez más escéptico a que me vaya de tu lado, de una vez y para siempre. Yo sé que no crees mis amenazas, y es normal, como le pasó a Pedro con el lobo, de tanta alarma el mensaje perdió efectividad y credibilidad. Así es como tú has dejado de tener miedo a que te deje, porque ya no me necesitas, y ya no me crees.

También yo he dejado de creer en mi misma. No digo que todo sea tú culpa, pero tienes que admitir que si tu novio te deja por otra ( al menos durante un periodo de tiempo) tu autoestima se resiente. Y perdonarte aquello a supuesto un cambio radical en los límites de los que te hablaba antes.Ya no veo más que líneas difusas en los límites de lo que debo dar o no, a este amor que siento por ti.

Esto por supuesto es una opinión desde mi punto de vista, tú tendrás una distinta, radicalmente.

No soy muy fan de la frase “nadie te querrá como te quiero yo” porque puede que no sea cierta, porque puede que el amor no sea una constante o una línea, si no más bien una fluctuación. Pero estoy segura de una cosa: nadie en el mundo aguantará como yo lo he hecho. Puede que últimamente sea más cabezonería que paciencia.

Carlos, me gusta escribirte cartas porque siento que soy mejor con las palabras escritas que con las dichas. No sé si lo leerás o no.

Pero yo también te quiero. Nunca he querido así.Nunca he sufrido así.Nunca me he sentido tan feliz.Eres lo peor y lo mejor que he vivido.

Ahora tendremos nuevas aventuras. Te echaré mucho de menos. Te llevaré conmigo. Te deseo lo mejor.Pero es tiempo de desear para mi y solo por mi.Ya sabes que decía Pedro: 

“¡Que viene el lobo, que viene el lobo!”- y un día si que vino, y se comió a todas las ovejas.


Así que Pedro descubrió dos cosas: que lo que decía eran mentiras y que lo que dijo al final era verdad.

Nadie sabra si Pedro era un mentiroso o un visionario.


Te quiero tanto que tengo que dejar de hacerlo.

M.

Tardé cinco días.

 25 Ene. 2022

Hablemos de dejar de hablar

Dia 1:


Hablemos 

de no hablar más.

Hagamos de este cese,

un sello.

El principio del final.


Matando al mensajero,

para escapar de la amenaza.

Bloquéame del juego

del WhatsApp,

de mi propia esperanza.

   

Los dos tiks azules:

punzadas.

Que se atravesaban 

junto a las horas

sin que llamaras.


Hablemos, si, 

para dejar de hablar.

Porque el dolor será mío,

y el silencio mi decisión.




Día 2:

Soy un pájaro esquivo,

con cola de flecha.

Se lo he escrito a él,

pues tú aún no me escuchas.


Pienso en ti mucho,

y de vez en cuanto.

Cuentos.

Digamos que demasiado




Día 3:

Abro el móvil y miro tu número 

Que ya no tengo guardado,

Los dos bloqueados.


 ¿Piensas en mi?

Por las noches me pregunto:

¿aún me echas de menos

cómo yo a ti?


Veo retazos,

que lentamente desaparecen,

De quien éramos los dos,

Las llamadas,

Las fotos.

Y poco a poco,

No queda nada.


Hago barridos constantes

De tu presencia,

De la esencia,

De todo lo que queríamos antes.



Día 4:

Estoy muy muy borracha

Quisiera volver y estar en tu cama: 

Follarte .



Día 5:

Los domingos son el peor día.

Es extraño la de veces que pasas por mi cabeza en 24 horas.

Es extraño.

Quiero decir todo.

No poder estar con quien mas quieres estar,

Sucumbir a la resignación de no tenerte pero no a la de olvidarte.

Esta situación forzosa de no poder.

Que traición a las convicciones 

Que cansancio.

Estoy cansada de echarte de menos.



Día 6

Hoy me has desbloqueado 

He perdido tu número

Y lo he buscado como loca.

No me has hablado 

¿Por qué habrás dicho que hoy es el día indicado?

¿Me echarás de menos?

Creo que debería volver a bloquearte.


El abandono a la resistencia

  01 Ene. 2022


Recuerdo envuelta en sábanas que nunca estás,

que aunque vuelvas a mi no lo haces igual.


Que tu cariño se diluye con los años,

 hasta las mismas caricias me parecen distantes.


Que me siento ansiosa,

Celosa de mi misma, y de lo que pueda venir.


A veces, recuerdo cuando hablamos de promesas que nunca se cumplen,

de este abandono a la resistencia.


Recuerdo todas esas cosas que nunca tendremos.


Las malas formas con las que últimamente me defino

son el recuerdo de tus ojos entonces

 y tus ganas.

 No puedo evitar compararme.


Lo cierto es que todo lo que odio de ti,

recuerdo que estuvo presente desde el principio.

Opadas todas esas vilezas por el recuerdo de tus ojos entonces,

y aquellas ganas,

 es que últimamente es lo único que vislumbro.


Quisiera salir de estos recuerdos.

Dejar de sentirme a la deriva.



Golondrina negra


Golondrina negra,

que siempre te marchas

con las amenazas, 

de siempre volver.


Querría decirte algo, 

pero no vi mensaje atado a tu pata.

diez días de verano, 

diez gestos de amor,

una caricia al viento,

una declaración.


Golondrina que siempre te marchas,

tengo miedo de que nunca lo hagas.

Porque cuanto deja aquel trino lejano,

en esta marca de tu cola de flecha.


No quiero que vuelvan, 

golondrina negra.

Vuelo circular y cola de flecha.

 13 Dic. 2021


Tornandose primavera,

de pronto termine el invierno.

A que algo cambie,

espero y espero.


Un día me enamoré de una golondrina,

de vuelo circular 

y cola de flecha.


Siempre espero tu llamada.

tu trino de golondrina,

los días buenos.

Espero y espero.


Un día me enamoré de la golondrina,

de vuelo circular 

y cola de flecha.


6 Nov. 2021

 

Quiero contar hasta tres,

y que todo vuelva,

como un número mágico.

¡Tres!

y que todo desaparezca,

que el equilibrio terrenal se rompa.


Yo romperme también.


Canciones, soñad para mi.

Lágrimas, curad por mi.

Villanos, sembrad el mal por mi.





 22 Oct. 2021.


Voy escuchando rap con los cascos.

Tengo la autoestima dañada,

me siento precaria.


Tengo las medias rotas,

el pelo sucio,

la falda remendada,

y 10 euros en la cuenta bancaria.


Siento que me he pintado demasiado la cara.

Me duele la espalda,

Los pies,

Las entrañas.

Me quiero ir a casa.


Y decido salir.

Básicamente porque en la cama,

Nada se arregla,

Te lo digo yo, 

nada de nada.

 17 Oct. 2021

Es la paciencia la virtud de los desamparados.


Las palabras dolorosas,

no son tristes, son ajenas.

Son la semilla de las dudas que aparecen en la cama.

Son el quizás, el puede, el luego.


Son el juego 

indiferente de quien puede

 pero no quiere.


Y eres tú sentada 

expectante a quien llega después a ti.

Son las amargas esperas. 


Desesperas. 

Porque todo nuevo intento es desesperado.

Es la paciencia la virtud de los desamparados.


Las tan bonitas excusas 

que se destapan con el tiempo,

 como el polvo que soplan sobre lomo viejo,

contando una historia maravillosa.


Aunque ese final feliz no es tuyo,

pero solo con los ojos

escuchas palabras de otros amores.


Solo estás en un desván lleno de mierda,

 mitificando las desventuras de tu vida,

volviéndote menos de papel y más de cuero.


Es una mentira,

que el amor es impaciente,

pero se devora a si mismo,

para llegar a su final. 

Y entonces llega el quizás, el puede, el luego.


Y te retuerces pensando 

en como volver al capítulo primero,

volverte papel y ser estático.


Pero ya has leído:

¿Qué tumbaría a un ejército de amigos, 

y bailaría sobre la tumba de tu propia autoestima?


Pero ya has leído:

El amor es envidioso, terco, caprichoso.

El amor es un demonio que enferma tus buenos hábitos

 y destruye la cordura.


Pero ya has leído:

Es la talentosa tortura 

del tiempo que pasa entre dos hechos. 

Cuando te enamora

 y cuandon debes dejar de estarlo.


Y desde esa tristeza infinita,

Desde todos los traumas 

subyacentes en cada  mala cara.

Existe ese atisbo de paciencia

 más que de esperanza, 

más que de calma.


La espera al cambio.

La espera al retorno.

Lo vuelves a esperar, el quizás, el puede, el luego.


Pero si el amor es un libro, 

y ya lo has leído,

es más lineal que doloroso. 


Nunca retrocede,

 incluso cuando decidimos perdonar,

Estamos esperando a perdonarnos a nosotros.

Esperas un quizá, un puede, un luego.


 19 Feb. 2021

A la luna no le doy nada.

Si a la luna no le doy nada,

al sol le daré menos.

Que si de noche no me importa,

pues que de día se pierda.

Que si de día me duela,

que de noche me haga de piedra.


27 Oct. 2019

El hueco con tu forma

Ese hueco con tu forma,

es un recoveco baldío,

Una manera innata de volverse nada.

Llegaste arrastrando todas esas cosas

 que no enterraste contigo.

Luego, mientras cavabas, mi miedo 

también crecía.

Mientras me herías,

también el hueco se ensanchaba.

Cuando te fuiste, quedo vacío.

Nada llena la nada.

El todo se recompone.

Esa forma no cambiaba.

Ni con el viento, y el polvo que arrastraba.

ni con la lluvia, y las hojas que pudría,

ni si quiera el sol, cuando secaba.

Eso que quitaste y dejaste fuera,

 se fue contigo.

Dejando tan solo un hueco,

y a mi, 

que intentaba llenar su vacio

 23 Jul 2019

Yo no se nada de la muerte.

Tampoco de sus juegos y sus desafíos.

Del abandono hacia uno mismo,

las preguntas existenciales,

o las avenidas a lo desconocido.


No puedo explicar los desvaríos,

de las mentes que intentan explicarme 

todas esas preguntas sobre sociedades que yacen muertas, 

o que poco a poco se desvanecen.


Ya no hay prioridades o sentimientos,

verdades absolutas,

apariciones que conquisten todas mis dudas.

o sepulturas de humor y humo.


No tengo seguridad.

Ni respuestas.

Tan solo miedo, 

a todo aquello que dice ser de mi, 

pero nunca jamás, mío.

 25 feb 2020

Érase la inocencia

Érase 

pero a fuego lento,

Ay

¡Ay! al empezar era como al principio.

¡Si te conozco dos veces!

Parece.

Si te...

Si tú...

Entonces a ritmo de una vuelta,

cuántas melodías que no escuchaba.

Pero desde entonces...


No me pida perdón señor,

 que ha sido como cuando se pierde la inocencia: 

primero poco a poco después sin darse cuenta


Me ha llamado dos veces, 

no la he cogido y se ha presentado en mi.



¿Has soñado alguna vez, 

que ocurre algo?

¡Y ocurre!: 

pero de manera diferente.


Todo lo planeado se trastoca en un segundo,

con las formas del destino.

 Te pareces a aquel niño,

mi recuerdo de ti también se parece,

Pero eres distinto.



Todo plan se trastoca en un segundo,

con las formas del destino.


¿Has soñado tú también,

como el capricho de un niño,

en que algo ocurra?

 

Aunque el deseo se cumpla:

va a desvanecerse de manera distinta.

Con un sabor menos dulce,

y de melancólica sentencia.


Que bonitos poemas saldan en verso,

de las formas del destino. 

Que cortas y distendidas las apariencias,

de conocer por primera vez.

Y los recuerdos que irán a acompañarte, 

después.


Y ayer, 

que tenía los ojos cerrados,

no podría distinguir si iba a conocer otra vez,

Era ese sueño o ese error.

¿Un error doble?

Pues dos veces te ha llamado,

una has correspondido 

Pues dos veces me has conocido.

una has respondido.



No me pida perdón señor 

que ha sido 

como cuando se pierde la inocencia: 

primero poco a poco 

después una sin darse cuenta.