23 Jul 2019
Yo no se nada de la muerte.
Tampoco de sus juegos y sus desafíos.
Del abandono hacia uno mismo,
las preguntas existenciales,
o las avenidas a lo desconocido.
No puedo explicar los desvaríos,
de las mentes que intentan explicarme
todas esas preguntas sobre sociedades que yacen muertas,
o que poco a poco se desvanecen.
Ya no hay prioridades o sentimientos,
verdades absolutas,
apariciones que conquisten todas mis dudas.
o sepulturas de humor y humo.
No tengo seguridad.
Ni respuestas.
Tan solo miedo,
a todo aquello que dice ser de mi,
pero nunca jamás, mío.
No hay comentarios:
Publicar un comentario