A veces, me hace gracia el pensar que quizás, yo no soy nada más que el personaje común de una mala historia, y que alguien no para de reír cuando lee mi sufrimiento, que está inmerso en un libro que alguien escribió por mi, luego dejo de pensar en ello, porque si existiera de esa manera, sabrían lo que estaría pensando, y se darían cuanta de que lo sé todo, y quizá dejasen de leer mis estúpidas memorias, y yo, triste de mi, moriría súbitamente.
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miércoles, 11 de noviembre de 2015
Cuando aun no has llegado
Serás mi hogar.Y cuando la gente nos grite nos miraremos con complicidad. Y tu serás quien les sonría, por los dos. Dormiré poco si estás cerca, y si no estás Dormiré peor. Soñaré con que te vas y eso que todavía no has llegado. Te repetiré cada día que te acerques pero jamás te diré te quiero para que cuando lo haga, tus piernas necesiten huir lejos, y tus labios gritar mi nombre.
Aviones, dragones.
Los aviones, me recuerdan un poco a los dragones: surcadores de nubes y de coraza impenetrable, con combustiones internas y devoradores de hombres. Sus jinetes subordinados, a las órdenes y deseos de su antojo, sin lealtad más que a la de uno mismo. Destruyendo el paso y cayendo en picado, salpicando el vacío, rugiendo a las tormentas envenando el azul con sus luces y surcos.
Arrojan la sombra en los ojos de cualquiera.
Arrojan la sombra en los ojos de cualquiera.
La ola
A mi al menos me cautivó el paisaje, las montañas quebradas y el agua igual que un espejo, reflejando cada ápice de cielo azul y nube.
Cuando giré mi cabeza hacia la izquierda, mis ojos seguían mirando, hacia las cuevas que había hecho el mar con su perseverancia. Un arco tan imperfecto como si un dios hubiera desatado su Furia a puñetazos contra el relieve, dejando las rocas esparcidas y muertas, mientras las olas las daban lengüetazos para hacerlas trizas.
Cuando giré mi cabeza hacia la izquierda, mis ojos seguían mirando, hacia las cuevas que había hecho el mar con su perseverancia. Un arco tan imperfecto como si un dios hubiera desatado su Furia a puñetazos contra el relieve, dejando las rocas esparcidas y muertas, mientras las olas las daban lengüetazos para hacerlas trizas.
Un alto al fuego.
Un alto el fuego.
Para ponerte en medio del fragor y que acierten en medio de tu cabeza.
Y que todo termine, apagues y a la mierda.
Una sensación de infinito dolor.
Una tristeza socavadora, que te hunde y te falta el aire.
Un dolor intangible, que se cierne sobre tus sensaciones hasta adormecer las.
Y ya no quieras hacer nada ni ser nadie, solo morirte en la cama.
Un caparazón hueco lleno de agujeros por los que se derrama el alma cuando algo consigue llenarse.
Una mirada gris.
Una sonrisa radiante y unas putas ganas de no hacer nada.
Y así la vida sigue y el tiempo pasa, mientras los dolores te maltratan, la impotencia te exaspera, y te hundes en tu propia mierda
Esa Qué Un Día Creaste Creyendo Qué Te sostendría.
Y que ahora te atrapa.
Y que ahora te atrapa.
Los otros, los demás.
Hoy al apagar el televisor, me he quedado pensando en cuando era más joven y me daba por escribir cosas para nadie y con destinatario ,en el teléfono. A veces lo pasaba a un cuaderno, me imagino que si lo busco estará por ahí, quizá en la casa de mi padre. Hace casi tres años que murió, y no he sido capaz de ir.
Tengo miedo de llorar.
Aunque ayer viendo por cuarta vez "brokeback Mountain" lloré. Y con un vídeo de un gato que salva a otro, navegando por YouTube. Menuda mierda. Así que, he llegado a la conclusión de que es por la gasolina, porque llorar, lloro a todas horas.
Después de levantarme del sofá he mirado el plato y he soltado un eructo sin compromiso, me he comido una puta pizza entera. Joder, y las tetas me crecen en proporción al culo, pronto iré rodando como un cuatro por cuatro, y diré "Hola mamá, siento no llamar más a menudo"
¿cuanto hace que no veo a mi madre?
¿Siete meses? .
Me han invitado a cenar, y su mujer, que siempre se me ha parecido sospechosamente parecida a la chica que dejó en Italia, me ha dado el comunicado que van a tener un bebé. Creo que se me ha caído la baba del asombro.
Y fregando los platos, me he puesto a pensar en que no me hacía feliz. Es gracioso las ideas grandilocuentes que te asombran mientras friegas. Quien tenga lavavajillas no puede entenderlo, porque ese momento( u horas, según la mierda que hayas acumulado) en el que estas completamente empanado , es cuando realmente estas solo contigo mismo, y no puedes hacer nada. Muchos recurren al método de la cancioncilla pegadiza para no pensar, yo me enfrento a la realidad. Y la realidad es una mierda.
Quiero decir, llego a casa y no hay nada ni nadie, que le alegre que me pase por ahí, mi trabajo esta muy por debajo de poder llamarse así, y hace que no pinto desde que deje la facultad, excepto las paredes, y si hablamos de mi casa... esta más cerca de ser un basurero municipal.
Así que he cogido, lo único que heredé de mi padre y he dejado mi trabajo.
Y como le he robado las llaves del pueblo a mi hermano, voy a irme a aceptar lo que nunca creí posible.
Y esta todo exacto.
El polvo se posa levemente, no hace mucho que no limpian. No se quien se ocupará de ello. He visto a mi primo y el me ha visto a mi, pero ninguno dice nada. No fui a su boda, ni tampoco a su entierro, así que es normal que me odie. Casi lo prefiero así. Era un cabrón egoísta con una obsesión devoradora.
He visto a marcos completamente calvo , y he hecho malabares para que no me reconozca y se ponga a hablar, no lo soportaría. Me he sentido como aquella vez que vi a la sorra de la viuda de mi padre en el mercado. Recuerdo que estaba a punto de pagar dos cebolletas a buen precio, y salí corriendo. Tenia miedo por robar pero un subidon de adrenalina que daba gusto.
Raquel siempre se ríe cuando se lo cuento...pero yo creo que se ríe de mi. Vaya sarta de gilipollas que rodean el mundo, a veces creo que es cosa mía, pero de nuevo viene alguien y me sorprende, dando sólidas bases a mi hipótesis.
Cuando entro en el cuarto, mis sospechas se reafirman, ahí está él, que me mira como quien ve un fantasma,así que con la ironía de la vida, me rio.
Bueno no, me descojono.
Se está dando cuenta de que no estoy loca, que tal y como dije, todo era cierto.
Las personas se me dan como el culo, papá, pero los fantasmas, oh dios, los fantasmas se me dan mucho peor.
Y que quería verte crecer y crecer contigo.
Y que quería volver y quedar contigo.
Y ahora ya no hay nada.
Hay orgullo.
Y lo terrible ahora parece lejano, aburrido.
Y lo que falta, es tan grande que la rabia,
se ha perdido.
Y se siente tan sola. Sin compañero.
Y lo fundamental ha caído.
Al lugar donde se encuentran las cosas que no importan.
El olvido.
Y echar de menos ha perdido su eficacia.
Su sentido.
Porque lo practica a todas horas.
Y los recuerdos que aparecen,
hacen los segundos eternos,
los días efímeros.
Porque lo que quería, era verte crecer.
Y crecer contigo.
Y las "Y" griega le recuerdan a las aspas de un molino.
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