Vistas de página en total

sábado, 12 de noviembre de 2016

El hielo

Hoy que me lo das todo, pero es que yo quiero más.
No parecen valerme tus excusas, ni tus manos abiertas.
Parezco un animal, que hociquea entre tus palmas, en busca de más azúcar.
Pero no queda. Estás vacío. Y yo intento llenarte con gruñidos.
¿Y encima te ríes? ¿Pero qué es lo que te hace gracia?


E insistes en esperar hasta la noche.
Pero en el bosque ya cae el sol por la tarde.
Así que querrás decir las doce.
Yo siento un boquete de tenerte tan lejos.
Tú entras escarbando, como si te entretuvieses enterrando mis huesos.
Y encima estoy oyendo como te ríes, no sé qué te hace tanta gracia.


En mi cama también hace frío. Tengo los pies entumecidos.
Noto tu ironía, que me congela.
Pero da igual las mantas, el hielo viene de dentro.
Mi corazón es como una roca plutónica.
Aletargada y encerrada.
A quien han condenado a redimirse a base de suspiros.
¡Y encima te ríes! ¡Ahora sé que te hace tanta gracia!

No hay comentarios:

Publicar un comentario