No puedo decirle a los elementos que se sometan a mi voluntad.
No puedo decirle al hierro que se doble,
ni a la piedra que se rompa,
ni al viento que se mueva.
Pero siento que
hoy soy invencible,
inmortal,
y que el tiempo me brinda las cosas al alcance de mis manos.
Para que creen,
para que destruyan,
para dejar mi huella,
y así no morir jamás.
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