Cálido al principio, después abrumador, luego un dolor abrasador.
Y al alejarse es incluso peor.
Como el hielo.
Refrescante al principio, después afilado, luego un dolor irreparable.
Si acercas el hielo al fuego, con ánimo de mediador, el hielo se derrite, y el agua apaga el fuego. Cenizas. El viento sopla y se las lleva.
Y ya no queda nada. Y nada se saca.
Ojalá algún día olvides la persona que quieres ser y solo quede el recuerdo del yo. Ojalá algún día te des cuenta de lo maravilloso de que existas. Ojalá algún día veas tus sueños cumplidos. Ojalá algún día dejes a tu magia que brille. Ojalá algún día te veas como yo te veo.
ResponderEliminar