Otro más.9 de octubre, 2012, a las 13:47
Respira hondo e invade un aire frío a sus pulmones, le dice adiós, y una nubecilla de vaho se cuela, empañando sus gafas.Resguarda la nariz en la bufanda gris, conjuntado con un bailecito de hombros. Suspira. Intenta calmarse al mirar el cielo de perfume azul. Con mentón en alto, la garganta queda a descubierto y se mueve levemente con saliva. Entorna los párpados dejando caer una rabiosa lágrima que, traviesa rueda por rojas mejillas. Las palmas se convierten en puños. Se quema por dentro.
No hay comentarios:
Publicar un comentario