Camino de la incertidumbre. Prólogo.12 de septiembre, 2012, a las 23:38
Más que un coche era una cárcel. Éramos animales a punto de llevar al matadero. Todo estaba en silencio. Con el miedo recorriendo el aire. El conductor permaneció impasible cuando una de las ocho chicas se echó a llorar. Era de origen asiático, con el pelo muy negro , liso y largo, los ojos rasgados y la piel ligeramente tostada. A su lado se encontraba una chica de pelo corto y rubio platino. Era la más mayor y por tanto más madura. Con una leve sonrisa, rodeó a la morena con los brazos para consolarla. Cerró sus ojos azules y lanzó un suspiro. Yo estaba en una de las plazas centrales de la parte de atrás, sentada en el medio de dos chicas.A mi derecha había más bien una niña, con el cabello anaranjado y muy rizado, tenía la piel adornada con miles de pecas. Estaba muy nerviosa, dirigía sus ojos dorados a todos los lugares y se mordía las uñas. A mi izquierda había una muchacha con unos despampanantes ojos verdes y el pelo castaño. Se rodeaba las piernas con las manos, acurrucándose en una esquina.
Dirigí la mirada hasta la parte cercana al conductor. Había una chica con la piel oscura y el pelo castaño de alambre,enredado y hacía arriba, con dos ojos negros pintados en su cara. Con la mejilla pegada a la ventanilla mirando de cerca la libertad. Compartía la biplaza con una chica castaña clara con el pelo recortado hasta la altura de los hombros, tenía los ojos grises y la piel muy rosada. No apartaba la mirada del hombre que conducía el coche.Y la última que era la que me llamaba más la atención era una chica con el pelo negro y ondulado que estaba cerca de la ventanilla y miraba a los lados. Escondía algo entre sus manos.Tenía la piel muy blanca y un tatuaje que la rodeaba el brazo izquierdo.
Todas ellas eran mujeres hermosas, con rasgos exóticos y curvas perfectas, por lo que a mi no me invadía la tristeza, si no la confusión.¿Qué hacía allí una chica como yo?.
Se detuvo el balanceo de lado a lado, se detuvo el ronroneo de coche y la fricción de las ruedas contra el suelo,Se detuvo el paisaje. Se detuvo el coche, ya habíamos llegado al infierno
Dirigí la mirada hasta la parte cercana al conductor. Había una chica con la piel oscura y el pelo castaño de alambre,enredado y hacía arriba, con dos ojos negros pintados en su cara. Con la mejilla pegada a la ventanilla mirando de cerca la libertad. Compartía la biplaza con una chica castaña clara con el pelo recortado hasta la altura de los hombros, tenía los ojos grises y la piel muy rosada. No apartaba la mirada del hombre que conducía el coche.Y la última que era la que me llamaba más la atención era una chica con el pelo negro y ondulado que estaba cerca de la ventanilla y miraba a los lados. Escondía algo entre sus manos.Tenía la piel muy blanca y un tatuaje que la rodeaba el brazo izquierdo.
Todas ellas eran mujeres hermosas, con rasgos exóticos y curvas perfectas, por lo que a mi no me invadía la tristeza, si no la confusión.¿Qué hacía allí una chica como yo?.
Se detuvo el balanceo de lado a lado, se detuvo el ronroneo de coche y la fricción de las ruedas contra el suelo,Se detuvo el paisaje. Se detuvo el coche, ya habíamos llegado al infierno
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