pero en tus cajones, están las canciones que todo el mundo escucha. Menosprecias los que aúllan a la luna. La magia de los sueños, sueños son al fin de al cabo. No sé si era una razón lo que necesitaba para que la realidad se convirtiera en ficción, pero ahora ya no late corazón.
Finiquito temblor.
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