Te odio, te odio, te odio.
Te odio porque eres dueño de mi mente,
porque me haces esclava de tus besos.
Porque rozo el cielo cuando me miras,
y me caigo si te marchas.
Que lo sabes,
que lo sé.
Podría vivir entre tus piernas,
esconderme en tu ombligo,
perderme en tus caricias
Que te quiero,
que me quieres.
Y te odio porque lo sabes,
y porque me lo haces saber,
a mi también.
No hay comentarios:
Publicar un comentario