Vistas de página en total

viernes, 24 de mayo de 2013

Libre.

Al menos hoy, dime. Al menos hoy hay esperanza. Porque cuando ayer la perdí, sonaba otro discurso:

Soplaba el viento. Y resonaban las gaitas. Se movía el viento y se escondía el silencio. Murmullos y aplausos. Canturreos y vítores. Todo por una causa sin interés- Pero ahora-Toda la gente bailando, sonrisas y lágrimas de felicidad- Pero al menos ahora-Un leve olor a caramelo y a la dulzura de los niños jugando entre el barullo.- Que el silencio se antoja eterno. Sin gaitas, ni viento, ni dulzura...-Y yo sin embargo tendida y rebatida.-hago de tripas corazón, y entre los escombros y las cenizas,-A punto de echar a llorar, pensando que la esperanza de ser libre, se había esfumado entre hojas de papel, y alcohol de garrafón- me siento acogida, y renovada. Sin pasado, ni futuro-como se escapaban las notas de un piano cualquiera, como las semillas del diente de león, como una sonrisa tímida. -Solo con un presente esperanzador, irónico, pero sonriente, lleno de miles de posibilidades- Que no sabes a donde se dirigen pero que quieres irte con ellas- Que no sabes a dónde se dirigen, pero que quieres irte con ellas.

No hay comentarios:

Publicar un comentario