Vistas de página en total

domingo, 22 de octubre de 2017

María

Veo la virgen que he pintado en un papel de acuarela,
imprime mi nombre, no a mi.
Me está mirando con esos ojos siniestros y vacíos de estatua,
reprochan los míos que brillan vidriosos a la luz del flexo.
Están asintiendo mi miedo.
Pero no sienten nada.

Escucho, "no va a salir bien, no va a salir bien" en una canción
 yo la creo, como si fuera mi fe
irrebocable
ciegamente.
Necesito la verdad
que cae a plomo, dando un golpe seco,
como cuando se chocan dos galaxias, o se te cae el mundo encima.
Ambas dejan un rastro de luz divina.

Huele a cerrado, a sábanas sucias, a pelo de gato,
a saliba.
Porque dentro no hay tierra que mojar con tanta lágrima
y endulzar el ambiente con el aroma del verano.
Abro la ventana: todo está yermo, presuroso.

Dentro de mi, sin embargo, las agujas no corren, solo se clavan.





No hay comentarios:

Publicar un comentario