Son preguntas que revolotean por tu cabeza, que no salen, que no dejan que nada entre. Con la pretensión de responderlas en un instante, pero no hay palabras. Y entonces te das cuenta que nunca vas contestar, que nadie lo hace. Impotencia sumado a un dolor impaciente en una cabeza sin alicientes para pensar en lo bueno...
...lo bueno...
Después de la sorpresa llegan las preguntas, luego la impotencia, mas tarde el dolor, seguido por la desesperanza, y cuando todo se junta, las lágrimas...
...llegan las lágrimas...
Agua salada, que contiene millones de preguntas para las que solo hay una respuesta: "Pues porque se murió"
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