Pensamientos torcidos, la mayoría. Ganas. Sueños.
Y soledad. Muchísima, casi infinita.
Aquí todo parece ignorarme, y ahora hasta cuándo hace sol, me siento triste. No de esa tristeza que sana, cómo las lágrimas o la lluvia antes de un día de calor.
Es una tristeza seca, baldía, larga como un desierto. Y terriblemente pesada.
No hay comentarios:
Publicar un comentario