Vistas de página en total

miércoles, 12 de noviembre de 2014

Donde paramos el mundo

Como se esconden tus diminutos ojos cuando sonríes. La forma patosa en que se mueven tus pies. La delicadeza con la que abres tu mochila de cuero, y la vuelves a cerrar. La voz suave y los gritos tres tonos más abajo. Los suspiros exasperados a mis comentarios. Tu humor agridulce. Tu lengua viperina. Y tu ironía. Tu maldita ironía. Esa inaguantable tranquilidad con la que miras la vida, y si embargo estás a mil millones luz de mi, que intento alcanzarte con mi impaciencia, pero no lo consigo.

Tú eres mi igual en el mundo. Eso es algo muy raro, creer que de verdad alguien está en completa conexión contigo, que puedes hacer cualquier cosa, contar cualquier cosa, perder cualquier cosa, y seguir exactamente igual.
Todo gira, y tú consigues parar mi mundo, para que pueda respirar.
Y ahora no estás, y a veces me ahogo.


Todo se pausa en un instante, y tú con tu ironía, tu maldita ironía.

(Pero como la hecho de menos).

No hay comentarios:

Publicar un comentario