Vistas de página en total

miércoles, 26 de marzo de 2014

Es el momento en que te paras un segundo y te miras al espejo, y ves algo diferente durante un instante.1 de octubre, 2013, a las 23:38
No diría que es el momento idóneo para celebrar, para reir, para soplar.
Es el momento en que te paras un segundo y te miras al espejo, y ves algo diferente durante un instante. Te ves a ti mismo hace seis años, dentro de treinta. Te agobias. Te supera pensar que es el cual en que te dispones a reflexionar, no es solo el día en el que naces, es aquel que está absoluta e irrevocablemente conectado al día en el que mueres, en el que dejas de contar.
Enumeras recuerdos, locuras, tristezas, objetivos y deseos, lo analizas despacio pero con prisa, intentando hacer menos de lo que ves. Con diecisiete suspiras aliviada, "soy joven", todos creemos en la suerte cuando somo inmaduros, nos vemos dentro de cien años, lo cual está a mano de muy pocos. Ninguno nos damos cuenta, de que en cada esquina se asoma el tiempo, la incertidumbre y la muerte. Sobre todo la muerte. 
Ese momento se esfuma, colándose por el pasado, hasta la puerta de desembarque de tu cerebro, donde un año más te guía con la mano, mostrando una mueca sugerente, viciosa, lenta y retorcida, mientras susurra, "nos volveremos a ver, hasta que dejemos de hacerlo".

No hay comentarios:

Publicar un comentario